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    Archived pages: 832 . Archive date: 2014-01.

  • Title: El camino se dobla
    Descriptive info: EL CAMINO SE DOBLA.. UNO.. Bajaba despacio por el camino.. En el suelo yacía un enfermo, los ojos en blanco, sin color en la piel vendiendo agonía con la mano abierta.. Antes de llegar a la casa tuvo que pasar junto a dos perros que parecían perdidos y una rata muerta.. Aunque la puerta estaba cerrada, estaba seguro de que había fuego en la chimenea.. Alguien se acercaba por el camino que él había tomado.. Por un momento desconoció la puerta y las gradas de la casa, pero pronto volvieron a verse como antes.. Miró al suelo, tal vez en busca de una nota, o una excusa.. Se volvió para mirar la colina, con curiosidad y un poco de mido, pues quería ver la cara de quien le seguía.. Metió las manos en los bolsillos, como si hubiese olvidado algo, y se dio cuenta de que estaban vacíos.. Rascó el fondo de la tela e irguió la cabeza cuanto pudo.. El otro hombre era más alto que él.. Andaba con los brazos cruzados a las espaldas, un paso ahora y otro después, con los pies descalzos.. Se detuvo frente a las gradas de piedra, obstruyendo el paso deliberadamente.. Sin decir nada, el primer hombre comenzó a bajar.. El segundo no se movió hasta que sus cuerpos casi se tocaron, y luego, arrugando la frente, dejó pasar al primero.. Subió los tres peldaños.. Sus latidos le sorprendieron.. Sin moverlos pies, volvió la cabeza.. El extraño corría.. Las tres líneas en su frente se hicieron más visibles.. Dio dos pasos largos y tocó la puerta.. Volvió a mirar hacia atrás; el camino estaba vacío.. Sacó una llave, acercó el oído a la puerta, y en vano buscó algún sonido.. Metió lentamente la llave en la cerradura, le dio dos vueltas y empujó.. Había luz en uno de los cuartos.. El fuego había sido descuidado y estaba por apagarse.. La luz venía del fondo del corredor.. Sin hacer ruido, sin tocar nada, llegó hasta el último cuarto.. Afortunadamente, estaba vacío.. La casa entera estaba vacía.. Fue a sentarse cerca del fuego, en su frente podía leerse la preocupación y la presencia de muchas ideas.. Media hora después, su semblante cambió de repente al sonido de tres golpes secos que llegaron de la puerta.. Se sentía culpable.. No haber sido capaz de preguntarle nada al extraño! La sorpresa había sido demasiada.. Aun así, se sentía cobarde.. Abrió la puerta.. Primero entró el viento, compacto y frío.. En lugar de la sonrisa que esperaba, sin sentir dolor, recibió una puñalada.. La hoja le abrió la piel en el ombligo, y subió, dejando una estela roja casi hasta la garganta.. Afuera, las estrellas brillaban.. El cielo se rasgó en dos mientras el hombre caía.. Siguió cayendo durante mucho tiempo.. La casa comenzó a convertirse en una nube que luego se alejó; la colina de enfrente se convirtió en una ola; las gradas eran un elefante, y el camino un túnel invisible.. Dejó de sentir el frío del viento, y las formas dejaron de aturdirle al cobrar los matices de un azul cada vez más profundo.. Cuando se dio cuenta de que el aire ya no pasaba por sus narices, comprendió que no tenía nariz.. Después de buscar con insistencia en la memoria, recordó que nadaba.. Recordó también el extraño túnel invisible.. Perdido en sus pensamientos, siguió nadando.. DOS.. Los dos niños que primero hablan y caminan son separados del grupo.. Un anciano los lleva al templo, donde crecen desnudos, y permanecen desnudos hasta que son iniciados en todas las artes y los juegos, y hasta que han leído todos los libros.. A la edad en que son instruidos sobre la luz, uno de ellos es conducido al interior del templo, y allí, tras una cortina de arena roja, ve por primera vez vino y mujeres.. A la hora en que la luna hace más profundo el sueño, un hombre (delgado y viejo) se acerca al elegido, y, mientras duerme, le pone una flor negra en la boca, y con el polen le frota los párpados.. Esto le produce visiones, y sus ojos se secan para siempre.. Luego es conducido al cuarto que forma la cabeza del dios.. Durante cuatro años permanece ahí, para dictar el futuro de otros hombres e inventar su pasado.. Dos niñas de nueve años  ...   dejó solo en mi cuarto.. II) Cuenta una leyenda que un día el primer hombre se encontró con Dios en el camino.. Para pasar el tiempo, el hombre decidió distraer al extraño contándole las historias que él mismo había inventado para aliviar sus jornadas solitarias.. Así entró en la mente de Dios la idea de los lugares y la gente.. No fue un hombre sino un ángel, corrige una leyenda probablemente más antigua, el que, tentado por la idea de seducir a Dios, inventó palabras y letras con que escribirlas, para que Dios, al verlas convertidas en historias, se imaginara un mundo y una carne.. Y el ángel fue castigado y encerrado en ese mundo y en esa carne.. III) Durante toda la tarde observé la nubecita.. El sol estaba por hundirse y el viento se hacía cada vez más frío.. La nube, aunque cambiaba de color, no se movía.. Me puse de pie.. Fue como si la nube descendiera; se fue haciendo más pequeña, hasta que estuvo frente a mis ojos.. Parecía muy pesada.. A través del vapor podía verse una estructura cristalina absurdamente complicada.. Ya el sol estaba oculto.. Me acosté otra vez y me dormí.. IV) Hacia el norte hay una pared húmeda y negra que se levanta y se encorva para cubrir el cielo.. Hacia el sur la pared se abre en una ventana con barras de hierro.. La luz que entra cada doce horas ilumina el este y el oeste, donde hay recuerdos dibujados en la piedra.. La luz no es la del sol.. El aire entra filtrado por los barrotes y los guardias.. El camino se dobla sobre sí varias veces antes de alcanzar la cima.. Al otro lado de la montaña la selva es cortada en dos por un valle.. Un río atraviesa el valle, y junto al río hay una aldea.. Contamos diecisiete casas.. Los hombres se ordenaron en grupos.. Alguien dio la señal, y en dos horas cada cual estaba en su puesto.. V) El sabor que ella tenía en la boca era el mío.. El sabor que yo sentía ella no lo conoce.. Tiene algo de su espalda, del dorso de sus piernas, y del sitio donde éstas se separan.. Su cabeza, la quijada vista por entre los pechos.. Sus mejillas y su cuello enrojecido y sus ojos cuando están cerrados.. VI) Me sentía incómodo, lo mismo que ahora, y era el día de mi cumpleaños.. Hacía doce años que había nacido.. Mi padre me dio un libro grueso y pesado con una cubierta de cuero rojizo.. Todavía me sorprende la impresión de vejez que su apariencia me causó, y no fue menos fuerte la impresión que recibí al abrirlo y encontrarme con páginas y páginas en blanco.. A partir de aquel día, cada momento de alegría o de tristeza, de deseo o de rencor, cada objeto nuevo, cada cara, fue escribiéndose en el diario.. Cada día, a veces cada hora, cada gesto.. VII) Hace muchos, muchos años vinieron al pueblo.. Parecían tres pájaros grandes, pero tenían brazos y manos, usaban cuchillos.. Cada uno tenía la llave de un cofre donde guardaban la piedra más pequeña y pesada que nosotros hubiésemos visto.. Vivieron entre la gente por seis semanas, comían lo que nosotros comemos y dormían en nuestras casa.. Nadie recuerda haberles oído alzar la voz o verlos enojarse.. Tres días antes de partir, conversaron con dos jóvenes, un hombre y una mujer.. Al amanecer, los cinco se alejaron por el sendero de piedra que se pierde en la montaña.. Volvieron cuando la noche se hubo puesto tres veces.. Entonces, los extraños partieron.. La joven y su compañero durmieron juntos tres días más.. Al despertar, contaron que el mayor de los extraños les había abierto la frente con el dedo, mientras los otros dos abrían el cofre.. Entonces, en el momento en que el sol dejó de verse, partieron en dos la piedrecita, y el mayor encajó las dos mitades en los orificios que les había hecho en la cabeza.. Nadie comprendió ni creyó lo que decían.. Ese mismo día dejaron la aldea; un momento antes de que se perdiera de vista, él se volvió, y con lágrimas en los ojos, vio el humo triste encima de las casas.. Una nube negra cubría la aldea, se oía el ladrido de los perros..

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  • Title: La salida del Sol
    Descriptive info: La Salida del Sol.. I.. Un hombre y una mujer escuchaban el viento que pro las noches sube del mar a la colina.. Acababa de retumbar un trueno, y la mujer había dicho: Son un infierno, estos dolores , y se había pasado la mano por el vientre.. Él no había dicho nada.. Estaba pensando en sí mismo, y en el fondo de su conciencia imaginaba un cristal roto en pedazos.. -Quisiera estar lejos de aquí - siguió ella; no había duda en su voz.. Lo sé que sufres mucho , respondió él, se levantó de la mesa y fue a pararse junto al fuego.. Ella salió del comedor, y él la oyó subir las escaleras y cerrar la puerta.. Puso más leña en la chimenea, y pensó: Ninguno de los dos es infeliz.. A su derecha, las cortinas del ventanal se mecían suavemente y la sombra del muro que rodeaba el jardín se movía en los dobleces.. El calor de las llamas le obligó a dar unos pasos.. Se acercó al ventanal, y oyó un quejido.. Le pareció que venía de afuera.. Apartó la cortina para mirar.. Por encima de los árboles, una nube translúcida templaba la luz de la media luna.. Soltó la tela y se quedó mirando distraídamente su vaivén.. Oyó otro quejido, y sintió un frío en las manos.. Corrió al segundo piso, abrió la puerta, y su mujer cortó un grito.. Qué pasa? , preguntó.. Y él notó una luz extraña en sus ojos y un tono de burla en su voz.. Cerró la puerta y volvió a bajar a la sala.. Es como una niña , pensó.. Oyó otro quejido, y se dijo que era el viento.. II.. Sus manos estaban  ...   y se pierde en la playa.. Dio unos pasos mas y se detuvo.. Miró a su alrededor y vio la sombra de la casa; luego miró a lo lejos, la tira borrosa entre el cielo y el mar.. con un ligero temor, que se provocaba él mismo, empezó a caminar colina abajo.. Antes de llegar a la playa, vio un pequeño resplandor mar adentro; hubo un rumor como de gotas de lluvia, y luego voces lejanas.. Siguió andando.. Sin darse cuenta, con el declive, comenzó a correr.. Cuando llegó a la playa, alcanzó a ver una barca.. Tres hombres, sus espaldas contra el cielo, remaban, acercándose a la orilla.. Saltaron al agua y vararon en la arena.. Estaban desnudos.. Uno de ellos se cubrió con una manta y se puso a juntar ramas para encender un fuego.. Los otros dos, uno delante del otro, tiraban de una larga cuerda atada a la popa de la barca.. Pescados negros emergían, diez o veinte por brazada, y el rojo de sus agallas brillaba a la luz de la luna.. El fuego creció y proyectó sombras que vibraban en la arena.. Él miró las estrellas y pensó: Tal vez son agujeros, y sus rayos son cordeles que otros pescadores tiene en sus manos.. Comenzaba a clarear; los hombres alcanzaron el final de la cadena.. Sintió frío, y recordó el fuego que había ardido en sus casa.. Después, se despidió de los hombres y emprendió el regreso.. La arena se movió debajo de sus pies.. Al alcanzar el camino sintió deseos de correr.. No iré a al casa , pensó.. Se pasó la mano por la frente y vio que sudaba.. Corría colina arriba, y sus ojos daban suavemente contra el sol..

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  • Title: EL MONASTERIO
    Descriptive info: EL MONASTERIO.. En la cumbre, donde el cielo se une con la montaña, hay una casa grande.. Había sido un convento, pero los frailes lo abandonaron.. Una noche, fray Angelo despertó dando un grito.. Los hermanos que lo oyeron despertaron también.. Fue un grito largo.. Cuando los religiosos que dormían en el piso de abajo lo encontraron, todavía salía un silbido ronco de su garganta.. Estaba desnudo.. Parecía que varias manos hubiesen rasgado sus hábitos, y su cara mostraba arañazos profundos.. El superior ordenó llevar agua fría y agua hirviendo al cuarto.. Luego, se ató al hermano a los postes de la cama.. Al clarear el día, fray Angelo había muerto El hecho se repitió con fray Bartolo, con fray Natalio, con fray Fortunato y, por último, dándose por vencido, el superior cerró el convento.. Ahora, el edificio está vacío.. Es una casa de tres pisos y amplio sótano.. En el centro hay un patio donde los hermanos solían pasear cuando oraban.. En el piso más bajo están la capilla mayor y el oratorio, en la parte norte; la cocina y el comedor, al sur; al este una pared con una sola entrada; al oeste, la oficina del superior, y a su lado, comunicada por una puertecita, está la oficina del asistente.. En los dos pisos de arriba hay treinta y seis dormitorios y en el sótano están las celdas, treinta y seis también, cuartos muy apretados y sin luz.. El viento y los árboles producían una especie de canto, recordé lo que me dijo mi padre cuando dejé la casa: Cuando vuelvas todo estará igual.. Se llega al monasterio subiendo por un sendero.. Al caminar, las ramas, a un lado y otro me rozaban los hombros y, a veces, las mejillas.. Se inclinan a mi paso para reconocerme , pensaba para mí.. Es el hijo del comerciante -dirían cuando ya no pudiera oírlas -, quiere abandonar el mundo.. Abajo, al volverme, vi -allá lejos- el pueblo.. No quería regresar.. En otro tiempo caminaba hasta llegar a la orilla de la islita de casas y veía el sol caer, detrás del campo verde, o rojo.. Era una manera inexplicable de gozar.. Pero, tardes después, aunque seguía caminando y veía el atardecer, nada se movía ya dentro.. Veía la luz perderse bajo la tierra; los atardeceres eran como gotas que me torturaban con su constancia.. Y durante las noches, las estrellas eran  ...   tiempo, parecía no ser.. Los muros cambiaron, se cubrieron de blanco.. En el centro del patio había una fuente y hacia el norte, un árbol.. Me puse de pié y fui a sentarme a su sombra.. Veía la luna en le agua de la fuente.. Una línea luminosa bajó del cielo.. Un espíritu , dije, casi despertándome.. Sus tejidos eran transparentes y un flujo de colores corría en su interior.. Pero al ver su cara, sentí miedo, y con un grito interior le dije: No.. Y desapareció.. Cuando me vi solo, reflexioné con temor.. Poco después, un hombre entró en el monasterio.. Sus pies, al andar, parecían que no tocaban el suelo.. Se acercó y, en silencio, se sentó junto a mí.. Qué buscas? , me preguntó.. Su voz era baja y pastosa.. Qué buscas, repetí para mí.. El sonido de las palabras se extendía sobre el silencio.. Yo buscaba el descanso, pero la soledad y el silencio me atormentaban.. Conoces a Regina? , le pregunté, dirigiendo la mirada hacia él.. No se volvió para mirarme.. Entonces no puedo ayudarte , respondió.. Se puso de pie y caminó hacia la puerta.. Corrí tras él y lo alcancé.. Se detuvo y me miró.. Su cara era suave.. No sé lo que busco; tal vez no lo sé Hablé con dificultad; miraba al suelo y movía la cabeza.. Él regresó a la fuente y yo lo seguí.. Acuéstate y cierra los ojos , le oí decir.. Vacilé un instante, pero le obedecí.. Aunque sabía que soñaba, todo estaba impregnado de realidad.. Sus dedos me tocaron la frente.. Un frío doloroso me atravesó.. Su otra mano sujetaba mi garganta.. Dos cotas tibias corrieron, bajando has mi sien, y las oí, una después de la otra, al caer al suelo.. Abre! Abre! , escuché.. Separé los párpados: todo se había transformado.. Avanzaba, desvaneciéndome, en la oscuridad y atrás quedaba un hilo.. Delante, suspendido en el aire, brillaba un cuerpo.. Parecía una enorme moneda.. Recordé que soñaba.. Me desperté.. Se levantaba el sol, y sus rayos entraban por la puerta.. Un rumor intenso me hizo levantarme.. Corrí y, al pasar bajo el dintel, vi que estaba cubierto de insectos blancos y diminutos.. Termes , pensé.. Di unos pasos más y un sonido sordo se produjo a mis espaldas.. Me volví para ver qué sucedía, y luego corrí hasta llegar al pueblo, sin detenerme.. Para Salvador Aguado Andreut..

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  • Title: Untitled
    Descriptive info: LA HERENCIA.. En aquella ciudad vivían dos mujeres bastante pobres, madre e hija, que tenían fama de hechiceras.. Mientras la madre era de aspecto ordinario y fea, la belleza de la hija, cuando tenía sólo catorce años, había sido motivo suficiente para que un joven de origen humilde se suicidara.. La historia aquí relatada ocurrió cuando la hija tenía ya veinte años.. Su madre había muerto y le había dejado, además de la casita, un mapa trazado con gran artificio.. En él figuraban una serie de diseños que de alguna manera simbolizaban los caprichos de varias personas, y enseñaban cómo ciertas parejas se habían formado según la vieja lo había dispuesto.. Una mañana, una mujer fue a buscar a la joven para decirle que temía que su marido le fuese infiel.. Cuando la mujer le hubo contado toda su historia, acordaron otra cita, en la que la joven le daría un remedio para aliviar sus sospechas.. Pero la mujer no volvió; y una semanas más tarde, cuando la noticia de su muerte llegó a oídos de la joven, ésta alcanzó a entrever lo que había sucedido.. No tardó mucho en averiguar lo rico que era el recién enviudado, y, habiéndose resuelto castigarle, consiguió un retrato suyo y un retrato de su hijo.. Los estudió con cuidado.. El joven le atraía, y decidió que, una vez el padre hubiese desaparecido, ella y el hijo podrían ser felices.. Entonces comenzó a vigilar los movimientos de su futura víctima que podían ser observados sin que él lo advirtiese.. Por fin, una tarde se puso a esperar a que su automóvil apareciera, un punto plateado sobre el horizonte.. Cuando el hombre la miró que  ...   desató la cinta y le rodeó el cuello.. Con la mirada ausente, tiró.. Y los esfuerzos que el hombre hizo para librarse resultaron vanos.. Una vez muerto, lo vistió y lo dejó ahí.. Salió corriendo del salón, y de puntillas cruzó el corredor que conducía al dormitorio.. Con violencia deliberada desencajó el viril relicario de oro que colgaba de la pared sobre la cama, tomó la imagen y la escondió en su bolso.. Al anochecer la enterró en el jardín detrás de su casa.. Dejó que pasaran dos meses.. Al cabo de ese tiempo, comenzó a frecuentar el café en una esquina por donde el hijo de su víctima solía pasar todos los sábados.. Un buen día, cuando lo vio que se acercaba distraídamente por la acera, salió a su encuentro, y le dio un empujón con el hombro, haciendo que ambos perdieran el balance.. El joven se disculpó aturdidamente, y una sola mirada bastó para que los designios de la mujer tomaran un giro favorable.. La boda fue celebrada en el invierno.. Pero mientras él era dichoso, ella se fue convirtiendo en la presa de su propia conciencia.. Comenzó a sufrir pesadillas.. Una noche se despertó con las manos al cuello.. A pesar de los esfuerzos de su esposo por que conservara la cordura, las subsiguientes sesiones de hipnotismo, y los varios afanes de los médicos, al cabo de dos años la mujer había enloquecido.. Nunca se halló la razón de su demencia; pero cuando ella, no sin cierta alegría, presintió que iba morir, tomó a su esposo del brazo y se pasó al otra mano por la garganta.. Él asintió con la cabeza, indicándole serenamente que ya había comprendido..

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  • Title: El color de la medianoche
    Descriptive info: El color de la medianoche.. Don Carlos solía pensar que era el mejor de todos los habitantes de la ciudad en la tarea de llenar cubetas de agua.. Siempre que había que prepararse para un día sin agua, él se hacía cargo de la operación para que no faltara.. Era su responsabilidad, como el hombre de la casa, aunque estuviera retirado, hacerse cargo de esos detalles.. Doña Gloria podía supervisar la servidumbre, decidir qué cocinar, comunicarse con los chavalos, pero el agua, especialmente los lunes y jueves, siempre había sido su responsabilidad.. De hecho, cada vez que había alguna carestía, él se hacía cargo de conseguir lo que fuere: azúcar, mantequilla, harina, leche, huevos.. Tenía su red de contactos en el barrio y, aunque muchos dijeran que era algo pretencioso, nadie podía decir nada contra él.. "Con cuidado, así es como se debe hacer.. sin derramar una sola gota," pensaba a veces, mientras vertía agua en un balde grande para llenar el depósito del "sanitario," como le gustaba llamar al asiento más usado de la casa.. "Si hubiera un concurso de vertir agua en un depósito, yo ganaría.. Nadie ha llegado a mi nivel ni tiene tanta experiencia en este trabajo.. ".. Era uno de esos dos días a la semana en los que no hay agua en algún barrio de Managua de seis de la mañana a casi seis de la tarde.. Irónico, teniendo un lago justo en frente, pero el gobierno tenía sus manías y una de ellas era racionar el agua para que hubiera para todos.. Así, dos días a la semana, en diferentes barrios de la ciudad, no había agua durante todo el día excepto en oficinas públicas, decían.. "Para ellos no falta, pero para uno, ahí sí no les importa.. Carajo!".. Por eso, don Carlos había desarrollado una serie de destrezas de las que estaba particularmente orgulloso.. Aparte de ser bueno para cocinar ceviches, apreciar un buen whisky, mantener el aire circulando, hacer negocios con sus vecinos, preparar la comida del perro (y, ocasionalmente, disciplinarlo), encargarse de los canarios de su mujer y rescatar la ropa tendida de un chubasco inesperado, don Carlos estaba orgulloso de la originalidad de sus recursos para conservar el agua.. Podía convertir cualquier cosa en recipiente: baldes de pintura, botellas plásticas o de vidrio, toneles, recipientes de cocina, cualquier cosa.. De hecho, suspiraba por los galones plásticos que veía a veces en los supermercados llenos de jugo de naranja; serían muchísimo más manejables que los recipientes color verde, de un litro de capacidad, en los que guardaba el agua en la refrigeradora.. Pero no, ni pensarlo: el jugo de naranja podía tener reacciones químicas extrañas con su líquido purificador.. Además está el problema de que si el agua potable se almacena en un recipiente plástico adquiere un sabor plástico.. Cierto es que sus recipientes para agua eran plásticos también, pero eran de un litro, y el agua nunca duraba tanto tiempo como para adquirir ese sabor extraño y plástico de la leche, por ejemplo.. Por eso ya no compraban leche, porque ya no se conseguía leche en botellas de vidrio de un litro; sólo en cartón y, lo que es peor aún, envases plásticos que a todo le cambian el sabor.. Por eso, pensaba don Carlos, si el agua que almacenaba se le contaminaba con alguna otra sustancia.. no era su culpa.. El era más que cuidadoso para llenar recipientes con agua suficiente para el día seco desde el día anterior.. Dos baldes para la cocina, dos baldes grandes para los baños, un recipiente enorme para lavar la ropa, todo, todo hecho con mucho cuidado y esmero, sin permitir que el agua se perdiera.. Y si hiciera falta, había habilitado un enorme tonel plástico, de los que usan en construcción, para guardar agua que se podía usar en los lavabos, porque si no, entre el calor y el hedor no se podía quedar uno en esa casa por mucho tiempo sin tener náuseas.. Ya le había pasado una vez, pero no le iba a suceder de nuevo.. Gloria.. ella ni enterada estaba de los esfuerzos que hacía por mantener agua disponible los lunes y jueves.. Es más, a veces ni se bañaba, lo cual le molestaba sobremanera porque él ya había previsto la cantidad de agua que podían usar ambos para bañarse sin afectar sus reservas para el resto del día.. ÀQué pasaba entonces? Ella decidía no bañarse y don Carlos terminaba solitario, zumbando sordamente de cólera y regando todas las plantas del patio, regando las macetas, regando el piso del patio también, para que refrescara, hasta que doña Gloria lo veía y llegaba a gritarle:.. - Qué estás haciendo, viejo, si yo lustré el piso ayer! Para qué le estás echando agua, qué querés hacer!.. En realidad quería estrangularla.. Era una desconsideración que sencillamente no se quisiera bañar el día que no caía agua de los grifos.. ÀAcaso no sabía ella que él hacía lo posible y lo imposible por almacenar agua para que pudieran pasar el día sin angustias? No.. Tenía que hacer lo que se le daba la gana.. Al cabo de un tiempo, don Carlos terminó acostumbrándose a la actitud de su esposa con respecto al agua.. Para ella era importante usarla para lavar trastos, mantener la casa limpia, lavar la ropa.. Si uno no se baña dos veces a la semana no es problema, decía ella, "si no, ahí están los europeos, que no se bañan más que una sola vez a la semana.. -Sí, pero apestan-rebatía don Carlos.. -Pero no vayás a decir nada de los europeos ahora.. Mi familia era europea; mis abuelos vinieron de Alemania y eran más cultos y refinados que la gente de aquí.. -Hasta una mula es refinada en comparación con estos.. que nos quitan el agua.. Qué creés, que nos quieren hacer europeos estos carajos!.. Doña Gloria, antes que dejarlo tronar, le respondía entonces: " Querés callarte que no puedo oír la novela!" Don Carlos en silencio, resentido, se iba al refrigerador para servirse un vaso bien merecido de su agua, cuidadosamente tratada con la solución purificadora que le mandaba su yerno el ingeniero de Guatemala.. - Te querés bañar el jueves que viene entonces, para guardar más agua!.. - No sé! Dejame oír la novela!.. Siempre lo mismo: a Gloria le interesan más las cosas inmediatas que las importantes.. ÀHay agua? Qué bueno.. ÀNo hay agua? "Ah, qué se puede hacer.. No pasaría mucho tiempo antes de que don Carlos se sentara a ver la telenovela también, y en la oscuridad de la sala, ventilada por el patio, al cabo de un par de horas la pantalla de televisión terminaba brillando sola, sin nadie que le pusiera atención, don Carlos roncando sonoramente y doña Gloria adormilada con la cabeza de lado, en una contorsión absurda que la hacía emitir un sonido sibilante y rítmico.. A las nueve, uno de los dos se despertaba y resucitaba al otro para cenar.. Nunca demasiado; doña Gloria seguía cuidadosamente las instrucciones del doctor que trataba a don Carlos dos veces al año desde su operación del hígado.. Por eso viajaban a Guatemala, donde estaba el especialista, para ver a sus hijos y para que el doctor examinara a su marido y le preguntara como siempre sobre Nicaragua, sobre la situación política, sobre Violeta, sobre Danielito, sobre la pasta de dientes, si había seguido la dieta, si estaba comiendo grasas o cosas irritantes que le había prohibido.. "Nada de eso, doctor, fíjese que ni siquiera lo dejo comer su vigorón" decía ella.. Y don Carlos, otra vez, con aire de niño castigado, tenía que explicar que el vigorón había sido su plato favorito desde que la época en que le tocó quedarse por un largo trabajo de auditoría en Granada, y siempre que podía se iba a un comedor pequeño en la plaza central, a darse un pequeño pero bien merecido festín de chicharrones sobre yuca, cubiertos con una ensalada deliciosa a la que él le añadía un poquito de salsa picante.. - Chicharrón con yuca?- decía siempre el doctor, sorprendido ante los gustos particulares de su paciente-.. Nada de eso, don Carlos, el chicharrón no le conviene.. Ya sabe que la grasa no le conviene para nada.. Ahora vamos a ver, véngase para acá por favor.. Y siempre lo mismo: pulso, presión, respiración, más exámenes: de sangre, de todo, radiografías, todo lo imaginable, incluso una tomografía, que era meter a su marido en un tubo para sacarle radiografías del cuerpo entero.. Todo, dos veces al año.. Por eso no encendían las luces ni gastaban demasiado en ropa ni salían: había que ahorrar para ir a Guatemala siempre en mayo y noviembre, a tiempo para comprar ropa y regalos de Navidad que no se consigue nada decente aquí.. Por eso rentaban cuartos a viajeros ocasionales y cobraban en dólares para no comprarlos de los coyotes, de las casas de cambio o del banco.. Por eso nunca salían y su carro se mantenía en el garaje, haciendo más estorbo que otra cosa.. No tenían opción si querían ahorrar; además, el precio de la gasolina era tan alto que resultaba más barato tomar un taxi que salir en carro.. Las noticias de las nueve siempre los pescaban en las mismas: uno cocinando y el otro pasándole a gritos la información.. Una vez que la cena estaba lista, la devoraban frente al televisor: cocido de verduras, un poco de carne cocida, leche.. -Allí está el pelón corrupto ese.. -Dejá oír, viejo.. - Qué querés saber? ÀQué creés que va a decir este viejo que.. - Shhhh!.. Don Carlos se callaba.. Al terminar las noticias, ambos se iban a la cama.. Sin embargo, don Carlos tenía que ir a asegurarse de que todas las puertas estuvieran cerradas para que nadie entrara en la casa.. Sacudía cada puerta con fuerza, como si pudiera medir su solidez, lo que causaba bulla por donde iba: del garaje a la puerta del frente, luego la puerta de atrás, la puerta del cuarto de servicio (y la ventana también), la puerta que atesoraba algunos de sus recipientes de agua, la puerta de los cuartos que daban al patio.. Doña Gloria había renunciado a quitarle esa manía porque cada vez que lo trataba empeoraba.. Hubo un momento en que don Carlos llegó al punto de revisar la puerta del refrigerador y, cuando era la víspera de un día seco, las cubiertas de los baldes de agua.. Al decidir que sería imposible quitarle esa manía a su esposo doña Gloria dispuso verle el lado positivo: "Al menos así sé por donde anda" pensaba ella antes de meterse a la cama no sin haberse cerciorado de que el gabinete del baño y el cajón de la mesita de noche estaban cerrados.. Pero cada vez que se daba cuenta de que estaba repitiendo las manías de su marido se irritaba consigo misma y terminaba diciéndose: "Ya me estoy envejeciendo por culpa de este cachascán.. Por eso no era de extrañarse que días antes de salir de viaje los dos empezaran a actuar como si fueran a dejar la casa en cualquier momento.. Las revisiones se prolongaban un poco más que lo normal, las sacudidas se hacían un tanto más fuertes (y ruidosas) y los temores de don Carlos crecían conforme se acercaba la fecha de su partida.. Era entonces cuando, al salir a revisar la puerta de rejas de la calle, don Carlos se quedaba viendo hacia afuera por más tiempo de lo usual, tratando de adivinar las siluetas que se ocultaban de su vista tras los postes, carros estacionados, en los umbrales, y pensaba en lo fresco que se sentía, en lo raro que se veía el amarillo en la oscuridad, en el color rojo del anuncio del comedor de la esquina, en lo ambiguo del azul pasadas las diez de la noche (Àera azul, gris o verde?).. Y aunque la calle estuviera vacía, sabía definitivamente que alguien estaba acechando por ahí, seguro de que en esa casa, donde sólo vivían dos viejos que apenas salían, debía haber cosas de valor, joyas, dinero.. Y, con todo, comprendía que, con el calor del día, la noche, fresca, sin colores, tranquila y con una brisa leve que venía del lago, era una tierra inexplorada, virgen, expectante y misteriosa.. Y él, en calzoncillos y llevando una bata encima, sentía el aire pasar a través de la tela.. Tímidamente la abría para recibir esa frescura que lo hacía envidioso del deshonesto ladrón que esperaba afuera que las luces se apagaran.. A lo mejor sólo llevaba una playera y blue jeans, porque la noche no requería andar en prendas ligeras, como durante el día.. Con la bata pudorosamente abierta tras las barras de metal, don Carlos suspiraba y pensaba que sería bonito poder salir a dar una caminata con el fresco, el aire, la brisa soplando a su alrededor.. Pero no.. A un viejo como él de un palo lo dejaban noqueado.. Una noche antes de que salieran para su primer viaje del año, en mayo, don Carlos revisó todas las cerraduras de la casa, siempre con conocido método de sacudimiento intensivo.. Y los compartimientos que no tenían cerradura los dejó "obstruídos" de modo que a cualquier posible intruso le resultara molesto abrirlos.. Al preguntarle a su mujer si consideraba prudente envenenar las gaseosas que planeaba dejar en la refrigeradora doña Gloria le respondió a gritos que no, que ni lo pensara, y luego, un poco más calmada, en su tono normal de voz le dijo: "Viejo, si alguien se mete en la casa a mí no me importa que se harte toda la comida con tal de que se vaya después.. ÀQué querés, que encontremos la casa llena de muertos?".. -Lo que yo quiero es que si algún maldito se mete en mi casa que lo pague, carajo.. -Pues que lo pague después si lo agarran, pero que no me lo quede debiendo aquí muerto-respondió ella.. Salieron temprano en la mañana para el aeropuerto, con doña Lucy, una de las amigas de doña Gloria, después de dejarle las llaves de la puerta al chavalo que Gloria tenía para ayudarla a limpiar y que se iba a quedar cuidando la casa.. Su vuelo salía temprano en la mañana, a las ocho (al menos en martes; Carlos había insistido en que no fuera ni lunes ni jueves), y llegaba a Guatemala a las once y media.. Don Carlos y doña Gloria iban medio dormidos, pero el aeropuerto, con su bulla y movimiento los terminó de despertar.. Carteles y "pintas" por todos lados presentaban el lugar como un tablero de dibujo colectivo pero, como más de una vez había pensado, Àqué pared en Nicaragua dura limpia más de un día? Rápidamente subieron al avión de TACA que los llevaría a Guatemala y, cuando se dieron cuenta, ya estaban en el aire, oyendo cuáles eran las medidas de seguridad, las salidas de emergencia y todo lo demás.. Don Carlos, dispuso dormir un poco durante el vuelo para reponerse de la agitación de levantarse temprano, ver el reloj cada cinco minutos, la prisa, revisar cosas en el último momento y cerrar la puerta firmemente antes de dejar su casa.. De todos modos, la noche anterior, fiel a su costumbre, había revisado todos y cada uno de los rincones en los que guardaba sus tesoros.. y también había salido a ver si no había alguien afuera, esperando que se fueran a dormir.. Como no quería que pensaran que lo hacía sólo por vigilar su propiedad, se quedaba un ratito observando cuidadosamente cada rincón de la calle.. Había visto de todo ya: enamorados, carros, taxis, niños jugando, hasta cucarachas en camino a su garaje; si salía a repelerlas estaba seguro de que alguien se aprovecharía de la situación para ponerlo fuera de combate y entrar a saquear la casa, así que todo lo que podía hacer era echar insecticida concienzudamente en la rendija entre la puerta de metal y el suelo y desear fervientemente que el gordo insecto no pasara, o, si no, que se envenenara al entrar para que aprendiera a no hacerlo otra vez.. Don Carlos había decidido que esta noche, por el calor que hacía, saldría sólo con la bata encima, ya no más con la ropa interior.. Había sudado todo el día, y por más que anduvo colocando abanicos en todos los lugares donde podía crear corrientes de aire refrescante, no tuvo éxito.. Y ni siquiera podía ducharse porque no había agua! A la hora de la cena estaba ya cansado y de mal humor, y en el momento de cerrar la casa no estaba de mejor disposición.. El calor y su humor al pensar que tenía que amurallarse contra los ladrones lo hizo pensar, o tal vez soñar, en ese momento: y si sólo su coraje de enfrentar a cualquier ladrón a mano limpia fuera suficiente para espantarlo? Se dejó llevar por sus emociones y súbitamente, " Jáaaaa!," abrió la bata ante la calle y el aire fresco envolvió su cuerpo, lo renovó y fortificó como nada en el mundo salvo.. Salvo.. Salvo qué? El aire estaba tan fresco, la noche se veía tan tranquila,  ...   manguera conectada a un grifo de agua.. Y la manguera no estaba seca.. Y la grama y las flores estaban verdes, en pleno fulgor.. Con estos pensamientos entró don Carlos a la clínica del doctor.. Después de haberse quitado la camisa para ser auscultado, medido, palpado, obligado a respirar y espirar, interrogado sobre sus comidas y bebidas admitió su culpabilidad de los whiskies de la noche anterior y aguantó estoicamente el sermón del doctor sobre los peligros que acarreaba el alcohol para un hombre con problemas del hígado como él.. "No es que usted se vaya a volver alcohólico, no crea que le estoy hablando así por esa razón.. Todo se reduce a que después de la enfermedad que tuvo y la operación que se le hizo, su hígado se quedó demasiado débil y ya no puede trabajar como antes.. No es cuestión de edad, don Carlos, sino de salud.. Yo conocí gente que tenía problemas similares al suyo, pero jamás llegaron a donde está usted.. De hombre a hombre, y disculpe que esté aquí doña Gloria, usted puede darse gusto, don Carlos, pero con cariño, y echarse un traguito muy pero muy de vez en cuando, siempre y cuando sea una media onza nada más, porque su hígado no puede tolerar más.. Y eso cada muerte de obispo, don Carlos.. Como le dije, muy de vez en cuando.. Para su cumpleaños, digamos.. y seis meses después, pero nunca dos whiskies en una noche, don Carlos, no, eso es demasiado.. -Tiene razón, doctor, tiene razón.. - No lo va a volver a hacer, don Carlos?.. -Por supuesto que no.. Doña Gloria intervino para abreviar la humillación preguntando " Té sí puede tomar, doctor, té de hierbas?".. -Eso sí, pero nada del té ordinario.. Pruebe el té de tilo, de menta, de manzanilla, de pericón, pero nada que tenga cafeína, don Carlos.. Ahora, si le gusta el café, siempre se puede tomar una su taza de café descafeinado si quiere también.. -Es que camino para acá vimos un cafetín que me gustó-.. Don Carlos se extrañó al oírla decir "cafetín," tal vez se lo había oído a Cristina o a Estuardo.. Ellos nunca iban a cafetines.. -Es en este edificio que está a unas tres manzanas de aquí.. que tiene un nombre espacial, creo.. El doctor se acordaba, cómo no, pero cuando don Carlos suplió el detalle de la fuente y el carro, entonces les recomendó que fueran a una pastelería no muy lejana donde podían comer pasteles "que van con la dieta de don Carlos, para que no se sienta tentado de probar algo diferente.. " Después de las referencias para los exámenes de los siguientes días, don Carlos y doña Gloria salieron a tomar una taza de té y compartir una rodaja de pastel en silencio, caminaron a una esquina llena de taxis y regresaron a la casa de Cristina y Estuardo.. Siguieron una rutina casi idéntica durante el resto de su estancia en Guatemala, excepto por la manía que desarrolló don Carlos de ir al "cafetín" (en Guatemala nadie dice "cafetín," pues significa un café pequeño, no como en Managua) y contemplar el carro, la gente, las tiendas a su alrededor y la fuente.. -La verdad es que estoy cansado, cansado de todo-le dijo Carlos a doña Gloria una tarde, cuando inesperadamente interrumpió su silencio.. Gloria pensó que estaba insinuando algo más, un reflejo de lo que debía sentir de tanto acostarse en camas frías, sin camisa, con los pantalones un poquito más bajos de lo que le gustaría y teniendo que obedecer instrucciones como "Muy bien, don Carlos, ahora tómese esto, por favor," "Gracias don Carlos, ahora quítese la camisa, por favor," "Bien, don Carlos, ahora quietecito un minuto, por favor," "Perfecto, don Carlos, ahora haga un puño con su mano izquierda, por favor.. -No, viejo, no te pongás así.. - empezó para calmarlo.. Es molesto que lo manejen los médicos a uno como si fuera trapo: lo examinan, le dan vueltas, lo ponen al revés y sólo para decirle que no hay problema.. Aunque, ahora que lo piensa, menos mal que es esa la última cosa que oye de los doctores.. -Vieja, qué creés? Que me gusta volver? Que quiero regresar a acarrear agua cuando aquí la desperdician así, en fuentes, por todos lados? ÀCreés que no me gustaría llevarme todo esto a la casa? Será que uno puede tener una conección directa desde aquí a Managua para no tener más problemas? No sé.. Estoy desvariando como la vieja loca de la Violeta.. Lo que pasa es que yo ya estoy viejo, Gloria, me duele la espalda, me duele la cabeza cuando me levanto temprano, me siento mal a la hora de acostarme, ya no aguanto el calor.. Estoy cansado, Gloria, de verdad.. Cansado de todo.. La pobre doña Gloria se alarmó.. Nunca, en sus treinta y cuatro años de casados, había oído hablar a su marido de esa forma.. Se quejaba, sí, pero del gobierno, de la falta de leche en el mercado, de que el perro no se comía la comida, pero nunca había claudicado así de todo.. Le dio miedo, se dio cuenta de que necesitaba a ese viejo irritante que lavaba las ventanas, pisos y paredes que ella ya había lavado, que corría a rescatar la ropa de la lluvia, que se quedaba sin protestar donde ella le dijera, y le dio miedo que se le quisiera ir.. Con ternura le tomó la mano y, aunque la voz le temblara un poco por la falta de costumbre, le susurró "Viejo, si yo te quiero.. Don Carlos permaneció inmutable, contemplando los múltiples torrentes transparentes que cantaban al caer no muy lejos de ellos.. Estaban en las mesas del restaurante de hamburguesas, desde donde se podía ver todo lo que a don Carlos le gustaba: el carro, la gente, las tiendas, el agua, el sol, y sentir la brisita juguetona de las cuatro de la tarde.. Se volvió hacia su mujer, al cabo de unos minutos con una sonrisa de niño complacido, la miró como no lo hacía desde hacía años, quizá, también, por la falta de costumbre, y le sonrió tierna, cálidamente.. Doña Gloria ardió en sonrojo, como en sus días de colegiala, y se sintió aliviada, livianamente feliz.. Qué haría ella sin su Carlos!.. Después de su visita de fin de semana a la Antigua con sus hijos y nietos, don Carlos y doña Gloria viajaron de vuelta a Managua.. Como habían convenido desde antes, doña Lucy los esperaba y, naturalmente, don Carlos y doña Gloria le habían traído lo que ella les había pedido ("la medicina para la artritis de Julio, viera que cómo es de barata allá") y un par de cosas más.. Gloria traía escondidas en la maleta todas las pequeñas cosas que no se conseguían en la Nicaragua postsandinista: el café descafeinado, té de hierbas, jugo de frutas en polvo, galletas de mantequilla, avena, pasta dental especial.. Carlos llevaba sólo la ropa, porque siempre registraban a los hombres más que a las mujeres.. Nunca habían tenido un problema, pero era mejor prevenir que lamentar y que los metieran presos por contrabandistas.. De vuelta en casa, a pesar del calor, se dieron cuenta de que Jorge, el chaval que les cuidaba siempre que se iban, los estaba esperando.. No, no había tenido ningún problema.. No, todo había estado tranquilo.. Sí, había mantenido los depósitos llenos de agua, en caso de necesidad.. No, como va a ser, no les había metido mujeres en la casa, no.. Gloria le pagó, Carlos le regaló una camiseta y Jorge se fue contento, ofreciendo regresar al día siguiente para limpiar las ventanas, que era lo que se le había olvidado, y tal vez cualquier otra cosa que ellos creyeran.. -Ya voy a ver, Jorge, pero mañana sí.. Tal vez sería bueno que te dieras una vueltecita para limpiar las ventanas.. Y cerró la puerta.. -Haragán, bueno para nada, vividor-murmuró don Carlos- Mirá cómo dejó el refrigerador, si hasta la comida del perro se comió!.. - Ah! Bueno, entonces que lo limpie mañana.. - Al perro?.. -No, Carlos, no.. Si dejó el refrigerador casi vacío, bueno, que lo limpie.. Ya tocaba de todos modos.. -Ya tocaba, ya tocaba, ya tocaba.. como que si este se pasó todo el tiempo haciendo lo que se le dijo.. Te apuesto que no tocó la escoba todo el tiempo que estuvimos fuera y hasta ayer limpió la casa y por eso se le olvidaron las ventanas.. A saber qué cosas hizo aquí.. Voy a revisar los cuartos y los baños, vas a ver cómo tengo razón.. A doña Gloria le daba igual.. Lo que importaba era que hubiera alguien en la casa, que no se viera abandonada y muerta porque entonces cualquiera entraba.. Los cuartos se habían quedado bajo llave, y Jorge era un buen chavalo.. Un poco tontito, pero buena persona.. Si se había acabado la comida del refrigerador no le importaba; era mejor que alguien la hubiera aprovechado y no tener que tirarla por haberse descompuesto durante su ausencia, como de seguro hubiera pasado.. Cuando menos Carlos había vuelto a ser como antes: luchador, fiero, agresivo.. Le había asustado a doña Gloria que desde aquella tarde en el cafetín, aún cuando se habían ido con los chavalos y los nietos, se hubiera estancado en esa actitud que la asustaba y hubiera dicho todavía un par de veces después que estaba cansado, cansado de todo.. ÀY ahora? A pesar del vuelo, de haber salido a las diez de la mañana para llegar a las dos a Managua, cuando el sol pegaba duro, allí estaba su marido, como siempre, revisando cosas, viendo si algo faltaba, abriendo y cerrando cuanto compartimiento hubiera en la casa, sin olvidar, claro, llenar recipientes para el agua porque el día siguiente, jueves, sería otro día "seco.. Don Carlos encontró, con cierto placer ya que probaba que Jorge no era confiable, que no todos sus valiosos recipientes estaban llenos.. Cuando recurrió a su fuente de emergencia, el tonel plástico que mantenía en el patio de atrás, lo que vio fue ya demasiado: un mosquito enorme caminando sobre la película que se había formado encima del agua.. Cierto es que se veía transparente, pero esta agua, definitivamente, aunque la hirvieran cuarenta veces no era potable.. De plano que ese chavalo irresponsable la había descuidado, porque de otro modo no se podía explicar don Carlos cómo se había contaminado su agua.. Estaba casi como la del lago, con la misma superficie viscosa, fea, de pantano.. No se podía usar esa agua para lavar, sólo para los sanitarios.. Mientras doña Gloria hablaba por teléfono para ponerse al tanto de lo que había pasado en la telenovela, don Carlos empezó, frenético, a llenar sus cubetas de agua (no sin remojarlas antes, claro está), a fin de tener agua limpia que pudieran usar durante el día.. Y llenando recipiente tras recipiente, don Carlos se esforzaba con dedicación, sin derramar nada de agua a su alrededor.. Se había puesto como condición que el lugar donde manejara agua tenía que quedar tan seco como si nadie hubiera hecho nada allí, y cada poco que se le caía era una afronta a su destreza.. Qué poco sabían Cristina y Estuardo de lo que les tocaba vivir día a día en esta ciudad que había sido tan bonita, tan alegre! Ahora sus padres tenían que cuidar el agua de gente como Jorge, este irresponsable que no sabe lo que es trabajar.. Qué poco sabían los que estaban en el gobierno de como iban las cosas para la gente decente! Ahora tenían que vivir a merced de circunstancias humillantes como calcular el jabón y el detergente, la leche, la mantequilla, la crema agria (que tenía la aprobación del doctor), la luz y hasta el agua.. Y todo por culpa de.. -Carlos, vení y ayudame a sacar la ropa.. Mientras desempacaban, don Carlos le dijo a su mujer, con la indignación que ameritaba el caso, que Jorge se había aprovechado de las reservas de agua también.. "ÀYa viste que no podés confiar en él? Yo te lo he venido diciendo desde el principio pero no, tenías que hacerle caso a la loca de la Carmen ésa y ahora no tenemos agua.. Nada de agua para mañana, Àqué te parece?.. -Ay, Carlos si yo ya lo sabía, si el Jorge nos dijo ya, cuando vinimos, que usó el agua que quedaba y que llenó todos los baldes que encontró.. Cómo querías que el hombre se quedara aquí diez días?.. -Es un abuso de todos modos.. -No, no lo es.. Ahora dejame descansar, por favor, que vos te dormiste en el avión y yo te estuve despertando cada vez que pasaban algo de comida.. Derrotado, Carlos preguntó:.. - Aj!.. Cómo siguió la telenovela, me podés contar?.. Dieron las seis.. Carlos se despertó, se bañó, el tiempo no estaba tan frío como en Guatemala, la humedad y el calor lo terminaron de secar, fue a sentarse ante el televisor, a oscuras, y empezó a ver el noticiero.. O lo que cayera a esa hora en el canal 7.. Sin darse cuenta, casi, se deslizó en la rutina que no había echado de menos durante su viaje (tantas cosas nuevas que ver, tantos signos de opulencia, tanto bienestar) y así, a la hora de siempre no sintió la diferencia de tiempo y, sin recordar la última vez que había cerrado las puertas de la casa, empezó su recorrido nocturno por todo el lugar, mientras doña Gloria, que no olvidaba, "gracias a Dios que no cambió, que sigue siendo el mismo.. menos mal que no renuncia; lo prefiero así, lo quiero más así que derrotado, como se me puso allá.. Tal vez el clima, no sé, o la agitación, pero menos mal que volvió a la normalidad.. Hacía demasiado calor.. Don Carlos andaba con su bata encima después de haberse quitado, casi inadvertidamente, la ropa interior.. Y, como quien repite una tarea que ya creía olvidada, como alguien que disfruta de su memoria perdida y recién recuperada, don Carlos recorrió la casa desde el fondo hasta el frente, revisando candados y cerraduras, y dándole a cada puerta de cuarto o gabinete unas cuantas sacudidas para confirmar que estaban seguras contra cualquier intrusión.. La puerta del cuarto de servicio, los cuartos que daban al patio y sus ventanas, las ventanas que daban a la calle, la puerta del garaje, la doble puerta de la cocina y, por último, la doble puerta del frente.. Al tocarla y sentirla fría, y percibir una ligera brisa fresca que venía por debajo de la puerta, don Carlos recordó la última noche que asegurara su casa contra los ladrones.. Y si Jorge le hubiera dado a alguien la llave para hacer una copia? No, no podía haber sido de esta puerta.. La brisa fresca le trajó a la mente las imágenes que creía olvidadas: el color de la acera, el letrero de cerveza Toña que se veía rojo aún a esa hora, los carros estacionados que siempre cambiaban de lugar, la luz que iluminaba débilmente algunas fachadas.. Pero, sobre todo, el bienestar supremo, la tranquilidad del viento, que soplaba a esa hora como si uno estuviera frente a Tiscapa.. Don Carlos se abrió la bata, esta vez más que seguro de que no había nadie en la calle.. A medida que abría la cerradura dejó que la bata se le deslizara sobre los hombros, sin dejar de pensar en lo frío, lo fresco, el viento, la calma de la noche, en la que podía abrir la puerta para bañarse en viento.. Al carajo con el calor, al carajo con el agua.. La bata yacía en el suelo cuando don Carlos abrió su puerta a la calle esa noche.. Sin embargo, como declarara más tarde una vecina que estaba no muy lejos del lugar, "en lugar de revisar si la puerta de hierro estaba bien cerrada, se quedó viendo hacia afuera, como si fuera un enorme mico blanco y panzón entre rejas.. Yo sólo pensé que ya no se podía hacer nada, que el viejo finalmente se había vuelto loco.. Lo que se me olvidó fue que no estaba sola.. Ah, de la noche y su frescura! Ah, de su tierno abrazo protector! Ah, de su silencio, refugio de angustias lacerantes y besos furtivos! Don Carlos se sentía poeta, más que poeta, sobrehumano.. Ah, de la oscuridad de terciopelo y la inocencia.. ! Un suspiro llenó sus pulmones de aire fresco y puro, se emocionó hasta lo más profundo, tanto que sintió lágrimas a punto de salir de sus ojos, y cuando recorrió la calle con la mirada sus ojos se encontraron con un pequeño vestido amarillo al que la noche no le había alterado el color, y con la cara de una niña que lo observaba con cierta curiosidad y el dedo en la boca.. Don Carlos sintió un flujo de sangre subirle a la cara, signo seguro de un sonrojo, y sus rodillas empezaron a vacilar; empezó a tambalearse y caer justamente antes de oír una voz infantil y candorosa.. -Mama-dijo la niña- qué le pasa al señor que está en pelota?..

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  • Title: Falacias/"Pedernal"
    Descriptive info: Las falacias que nos matan: consideraciones.. para la futura historia de la literatura guatemalteca.. Al filósofo español George Santayana se le atribuye la frase de que aquellos que no aprenden de los errores de la historia están condenados a repetirlos.. La frase, lapidaria de sí, tiene resonancias en nuestro contexto pues la historia, de una u otra manera, condiciona nuestras vidas.. A la historia le abrimos la puerta para que modifique nuestras creencias y opiniones, confiando ingenuamente en su naturaleza como retratista objetiva.. Sin embargo, también olvidamos (convenientemente) que la historia opera de manera análoga a las novelas, cuentos y poemas en cuya escritura nos regodeamos; tal vez no lo hayamos pensado antes pero sucede que los más celebrados historiadores han sido también buenos escritores, diestros para editar la realidad de la misma forma que un avezado corrector resucita un texto mal redactado.. La confiabilidad de la historia no es absoluta; como las obras literarias, la historia pasa por un proceso de interpretación durante el cual el historiador selecciona y ordena, según sus propias jerarquías, las categorías y sucesos que le inspiran mayor respeto, le motivan para presentar un trabajo mejor y le parecen puntos de referencia dentro de una presunta evolución.. En suma, y en buen español, escoge los que le gustan más.. Aquí es donde intervenimos nosotros, los escritores guatemaltecos, a quienes el brillo de la historia reciente nos ha cegado y nos ha impuesto el libreto de un patrón de conducta que nos condicionará, desde su aceptación, a vivir una existencia sombría, siempre amarga y llena de frustraciones de las que nadie es responsable sino nosotros mismos.. En nuestro caso, y llevados por el.. dictum.. de Santayana, debemos enfrentar lo que he querido llamar "falacias históricas", por ser premisas que suenan convincentes para quien las quiera creer, en torno a las cuales gira nuestra actividad como autores o docentes.. Como sucede con las falacias aristotélicas, no pueden resistir el embate de la crítica ni erguirse triunfales ante el sentido común, y sus efectos a largo plazo nos harán quedar muy mal.. ante la historia futura.. Son tres las falacias que nos aquejan, como tres son los lugares que Dante visita en su Comedia, tres las Divinas Personas y tres las cruces del Gólgota.. Cabe preguntarse si no emana de todas estas tríadas algún tufillo místico.. Sea como fuere, su calidad como falacias se restringe a ser de categoría únicamente formal.. Una falacia no es verdadera ni cierta, ni tiene calidad ni dimensión ontológica por tratarse de un mero hecho del lenguaje.. Debe quedar claro, por lo tanto, que los hechos (o la realidad) son una esfera aparte, y que su representación a través de las palabras no constituye ni debe entenderse jamás como un fiel reflejo.. Recordemos con Borges las limitaciones del lenguaje, poéticamente expresadas en su famoso poema "El Golem", antes de engañarnos, una vez más, creyendo que lo escrito puede reflejar la realidad.. Si fuera así, de ser las palabras directo reflejo de su referente, el oficio del escritor no tendría ningún sentido, pues las metáforas, esos encuentros absurdos en lugares insólitos, no podrían ocurrir.. Ya aclarada esta circunstancia sobre el lenguaje y su representatividad (lamentable o afortunadamente limitada), podemos proseguir y ver cómo nuestras palabras, la historia que creemos con tierno candor, nos están jugando una broma cuyos resultados no viviremos para ver.. La primera de las falacias, y tal vez la más generalizada, afirma que en Guatemala no hay crítica.. Esta situación, si la examinamos cuidadosamente, viene a desautorizar tanto a autores como a académicos, creando así un ambiente de anarquía en el que la ausencia de un principio regulador no permite una evolución ordenada y orgánica hacia un nivel superior de desarrollo literario.. Con todo, la afirmación anterior también contiene una serie de minas retóricas.. Comencemos por un par de pequeñas contradicciones: la primera es que toda idea de evolución es una falacia en sí, pues presupone la existencia y conocimiento previo de una meta, supuestamente superior en calidad a la del inicio del proceso.. La segunda, por otro lado, es que nada se desarrolla libremente bajo un principio organizador: la libertad absoluta no admite regulaciones, de modo que la premisa cae por su propio peso.. Por último, insistir en una ausencia otorga cierta presencia, aunque sea negativa.. Bien que mal, la crítica existe entre nosotros.. Simplemente no la queremos leer ni concederle existencia a ninguna de sus manifestaciones (que son, fuerza es admitir, patéticas).. Además, como su función es tanto de evaluación como de difusión, si no estamos dispuestos a afrontar la primera, perdemos nuestro derecho a la segunda.. La facilidad con que se niega la existencia de una crítica propina una amarga bofetada a muchos que, por dedicarse a ella, reciben así el gratuito  ...   su autor en una especie de Ulises intelectual, alejado de su pequeña Itaca centroamericana.. Hablo de.. Los demonios salvajes.. de Mario Roberto Morales.. Recordemos también un estremecedor poemario, lleno de imágenes, ideas y momentos de impresionante audacia, y que hizo de su autor, un poeta que trabajaba vendiéndonos cosas, un cantor de las realidades humanas, una especie de Homero del Altiplano: me refiero a.. Archivador de pueblos.. y a Luis Alfredo Arango, respectivamente.. Pensemos ahora en un librito de provocador color rojo, con pastas brillantes, dibujos sugerentes y título más que inesperado, que llenó tanto anaqueles de librerías como de supermercados con una poesía iconoclasta, rebelde y gloriosamente original, mucho más adelantada a su época que Carpentier o Rulfo lo estuvieron al.. boom.. Aquí me gustaría ver la sonrisa de Ana María Rodas, cuyo primer volumen,.. Poemas de la izquierda erótica.. , es el que evoco ahora y que desde entonces ha jugado con nuestras percepciones de grandeza al conjugar insolentemente dos términos tabú en un título que no pierde actualidad, pese (o gracias) a sus veinticinco años de lecturas subrepticias.. Si nos olvidamos tan fácilmente de nuestros héroes, los que tuvieron las agallas para escribir, publicar y no retractarse de lo dicho, y en su lugar glorificamos a "los que se fueron por la libre", el número de los "nombres que nos nombran" se reduce a una patética docena de poetas muertos, y no precisamente caídos en lo que Martí llamaba "el ejercicio del criterio".. El balance final de esta situación hará muy difícil que alguien crea que hubo escritores en Guatemala después de 1954.. Con estas actitudes, los partidos de entonces y después, como Augusto Monterroso, José Mejía, Cardoza y Aragón, Luis Eduardo Rivera, Asturias, Monteforte Toledo, Carlos Illescas y Manuel Galich pasan al extraño grupo de dinosaurios de.. Jurassic Park.. , ciertos pero falsos, que después de haberse extinguido se conservan todavía en una especie de formol editorial, siendo todavía guatemaltecos pero no "tan guatemaltecos como tú.. La verdad es que la articulación de estas tres falacias nos está matando, sustentar estas creencias nos está condenando a repetir clichés autocomplacientes y fórmulas anticipables, tanto en lo narrativo como en lo histórico e historiográfico.. La crítica, que existe a niveles subterráneos por lo poco perceptible, necesita el espacio tal como la poesía, a la novela y el drama.. Una crítica sana, dispuesta a hablar sin ambages y sin compromiso con unos ni con otros fomenta, como la política de hoy, la libre competencia de ideas, la originalidad, la lucha por el lector y su atención pues, en última instancia, y aunque no lo queramos admitir, siempre escribimos pensando en las reacciones de ese lector, el blanco de nuestra ofensiva final".. Además de los resultados que inducimos en los autores nuevos al hacerlos creer que la crítica sólo crece si se le ignora, que no tenemos ninguna responsabilidad en fomentarla, y que carecemos de la sabiduría para examinar nuestros principios de tiempo en tiempo, tendremos que pagar por nuestro exagerado homenaje a los héroes caídos, y nuestra no menos exagerada arrogancia al ponernos a su lado como pobres imitaciones.. Como resultado final de esta fe que profesamos surge una lista de requisitos para ser autor en Guatemala, que es difícil de cumplir para quien tenga sólo veinte años.. De acuerdo con este grupo de creencias, un autor debe reunir los siguientes rasgos:.. 1) tener experiencias variadas y cosmopolitas,.. 2) que su obra se relacione directamente con la guerra,.. 3) poder certificar razones para exiliarse (o haberse exiliado),.. 4) estar rodeado de un grupo decidido a revelar "la realidad de las cosas ,.. 5) considerar que su responsabilidad histórica es plasmar su testimonio por escrito.. Ahora bien, ¿qué esperanzas de triunfo y gloria puede albergar este hipotético autor si persistimos en eso de que la única literatura guatemalteca se escribe en el exilio? ¿A dónde ira a parar nuestra fe y nuestra única literatura ahora que Monterroso antologa cuentos tristes y que Illescas escribió poemas en un hospital mexicano? ¿Por qué declararnos vencidos antes de la batalla aduciendo como Darío que "detestamos el tiempo y el lugar en el que nos tocó nacer ?.. La misión que nos impone el futuro es romper las ataduras de la historia.. Como habrán notado las mentes prácticas, el consejo de Santayana es tan útil como aplicar las instrucciones de una licuadora a un carro: los errores nos perseguirán siempre que insistamos en leer el texto equivocado.. En su lugar, tengamos el valor y el coraje de escribir uno nuevo, una historia libre de ataduras, que los lectores del futuro puedan leer y citar con orgullo.. Si nos sentimos todavía abrumados, recordemos, como inspiración, que sólo la historia, como fuente de mentiras, le gana a todas las verdades..

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  • Title: Aida Toledo
    Descriptive info: ELLA / LA MISMA.. me miro en el espejo.. y no he dejado de ser.. la misma.. la que creyó en príncipes.. la virgen.. la que leía libros en el bus.. con sus faldas cortas.. y sus piernas flacas.. la de la invariable rutina.. de la casa al instituto.. del instituto a la casa.. la que medio soñó con hijos.. la que pasó seis años con el.. mismo novio.. la que se equivocó.. pensando que lo amaba.. la que no miraron.. cuando ella los miró.. la que ahora escribe.. en tanto un hombre.. su príncipe tan esperado?.. la deja la olvida la ignora.. o la evade.. ella / la misma.. (Brutal batalla de silencios, 1990).. BRUTAL BATALLA DE SILENCIOS.. Relación de un amor.. sin nombre.. Dos cuerpos deseándose.. en contra de todo.. ahora.. Ni tiempo para los te quiero.. TU MI CASA.. tu cuerpo tu voz tus manos.. mi casa/.. voy habito junto  ...   la conocieron.. cuerpos.. que la avasallaron.. Un espectro consistente aún.. Lo vivo se reduce a eso.. A memoria para soñar.. desterrados.. EN LA MORGUE.. Era de noche.. Una cama.. Una colcha.. Y tú y yo.. dos.. Cadáveres jugando.. Al coito perfecto.. (Brutal batalla de silencios, 1990.. RUTINA DEL AÑO 90.. dejar de soñar despierta.. lavarse temprano los recuerdos.. decir los buenos días a los (tus) fantasmas.. desayunar olvidos.. tomarte el juguito de qué te importa.. preguntarle al espejo qué tan bonita.. calentar el corazón para que arranque.. salir a la calle e indagar.. con el primer fulano que aparezca.. que cuál es el misterio que lo anima.. subir al ruletero sentarte debajo encima de.. tocar en la séptima puerta roja y en todas.. las puertas rojas que se te crucen.. sonreir siempre sonreir y darte cuenta.. que todo acontece con sangrienta.. luz de ciudad universitaria.. 9 pm regresar a casa.. sin encontrar el camino..

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  • Title: Aída Toledo
    Descriptive info: BONDADES DE LA CIBERNETICA.. Fustigada por mí.. Una mujer escribe.. Se pregunta si soy.. La mujer ideal.. La que no fuma ni bebe.. La que cocina y es para la cama.. Por eso escribe mi nombre.. En la pantalla.. una a una.. Las letras de.. su.. nombre.. Y espero.. espera.. La respuesta.. (Realidad más extraña que el sueño, 1994).. DEGRADACION EN FA(bula) MENOR.. Sube hombrecito le digo y.. Se transforma en gato.. Sube gatito le digo y.. Se transforma en cabro.. Sube cabrito le digo y.. Se transforma en perro.. Sube perrito le digo y.. Se transforma en asno..  ...   mono.. Sube monito le digo y.. Entonces sube.. PETRARQUEANA II.. Por la noche sueño.. Con su boca.. Y es su boca la.. Que succiona mis pezones.. Son sus dientes mordisqueando.. Por mi cuello y.. Es un cuerpo.. Posesionado de otro cuerpo.. el que lo inventa.. DESPUES MORIREMOS DE MIEDO.. Nosotras.. No le cantaremos al amor.. A ese dios que de por vida nos condena.. A morir en el cenote.. Cantaremos al miedo.. Al terrible miedo de vivir a solas.. Y de masturbarnos en silencio.. Al miedo de un televisor.. Encendido por las noches.. O de un insidioso gato.. Maullando insomnios..

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  • Title: Aida Toledo
    Descriptive info: HAY UN DESEO FERVIENTE DE.. DE ENCONTRAR ALGO.. Como un agujero en el mar.. Que de profundo y salado.. No pueda explicarse.. Algo diferente al sueño.. Como un intento de soñar.. Quizás algo como un hueco.. Mejor algo como un pozo.. Y el hombre en el pozo.. Mejor sí con un hombre en el pozo.. Con un hombre escondido.. Con un hombre que muera de misterio.. Que la conjura sea el olvido.. Que el pozo se convierta en hueco.. Que el hueco no sea otra cosa que un sueño.. Que sólo sea un intento.. Que no se explica con ninguna teoría..  ...   (Cuando Pittsburgh no cesa de ser Pittsburgh,1997).. NUEVAS SENSACIONES.. Siento que veo.. Siento que toco.. Estás en mi empuñada.. Mano.. Solitario.. Íngrimo.. A mi merced.. (Cuando Pittsburgh no cesa de ser Pittsburgh, 1997).. AL PARECER EL TEXTO.. NACE DE ALGO COTIDIANO.. Qué es.. Es amor.. Es dolor.. O un espantoso resentimiento.. De siglos.. Por ser mujer.. Por lo que implica.. Por los dolores.. En la sala de parto.. Por el postparto.. Por la neurosis del postparto.. Por la memoria colectiva.. Por todas las otras mujeres.. En las que a veces me resumo.. Por esta sempiterna necedad.. De asumir.. El sexo débil..

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  • Title: Testamento
    Descriptive info: Testamento.. (Wyld, Gustavo Adolfo.. Equinoccio.. , Guatemala, Universidad del Valle de Guatemala, 1988).. Mi testamento.. se escribirá en la tarde.. porque amo la tarde.. y sus colores tristes.. Será una larga lista de ausencias.. Incluiré tu risa y la mía.. por si acaso.. Te dejaré los cántaros vacíos.. para que viertas en ellos tu esperanza.. pero será en la tarde.. y por la tarde.. cuando se vuelvan grises los caminos.. y menos verde el verde de los árboles..

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  • Title: Gustavo Adolfo Wyld Ferraté
    Descriptive info: La soledad es fuerte.. Un solo corazón ama por dos,.. por tres, por cuatro,.. y por todos aquellos.. que han dejado de amar.. Y cuánto amor no derrotado.. le corre al solitario por las venas.. Más allá de la aurora.. no muere, ni muriéndose,.. su último zafiro.. (Porque también hay polvo desenamorado,.. caminos que no se hacen al andar,.. juventudes que no son tesoros ni divinas,.. versos muy tristes que se escriben de día,.. y tumbas donde habita la memoria.. y no el olvido.. ).. Intensa soledad.. Una sola semilla.. hace brotar todos los frutos de la tierra.. y una súbita nieve los estropea, toda.. Para andar.. el paso sosegado,.. sin intrusos que asalten nuestra historia.. con santo advenedizo y con bandera ajena.. Porque hay gente que, de tan dócil,.. botó el pelo y doblegó la frente.. para ponerla al servicio de otra idea.. No tienen tamaño mis rodillas.. para la sombra genuflexa.. Sólo de pie nos crecerá la voz.. Llevamos, por redondo, unánimes,.. el cráneo sobre un cuello enjuto.. y el brazo endeble bajo la manga holgada;.. pero ocultos metales anticipan.. el lauro victorioso a nuestros huesos.. Que me basten dos pies,.. uno,.. para seguir andando.. Este dolor de hoy.. es tan pequeño.. que me cabe en el ojo,.. en la pupila,.. en el borde mismo de mi dedo,.. en mi uña,.. en la punta de mi lengua,.. en mi encía.. Es un dolor de humo,.. de poro,.. de suspiro.. Aun así, es tan grande este dolor.. que no me basta el cuerpo.. ni la carne,.. ni aun toda la carne de los cuerpos,.. para contenerlo.. Es un dolor universal.. y restringido,.. dolor de espada y alfiler,.. dolor de huérfano que adopta al padre,.. dolor de padre que abandona al hijo.. es tan pequeño y es tan grande.. Hoy me visita.. este dolor de gozne,.. de hueso fuertemente articulado,.. de coyuntura indetonable.. Es este golpe de bisagras que me doy.. en la ducha, en la acera, en la avenida;.. en mi sábado glacial de no hacer nada;.. en mi domingo huevón y agonizante.. Temblando paso el lunes,.. y el martes, martillando.. Ese yo mío, repitente de almuerzos;.. ese yo zarandeado, minúsculo y de prisa.. Me pongo el mismo traje:.. el de botones de estar triste,.. el de solapa de estar mudo,.. el de bragueta de estar solo.. Es un traje muy condescendiente:.. dice que sí, que sí, que es cierto ,.. aunque nada haya sucedido.. Hoy me visita este dolor de gozne.. que hace girar a mi dolor de naipe,.. a mi dolor  ...   en el costado.. y púas en los poros.. Si cada amanecer es nuevo.. -tal como afirmaron los profetas-,.. mañana habrá auroras al alcance de todos;.. habrá hongos seductores.. levantando sus faldas impúdicas.. y mostrando sus muslos destellantes.. Una gramática de esporas.. brillará en los ojos de las probetas prenatales.. La horda de esta era dorada.. cerrará de golpe la boca de las madres.. y hurtará los juguetes sencillos a los niños.. Un sol tuberculoso y turbio.. irá a poner su huevo en otra parte.. Pensaremos, entonces,.. tal como hoy en el petróleo,.. en la resurrección de las especies,.. en la sal del mar desparramada,.. en el pan, en el vino, en las almejas.. Pensaremos en los ojos verdes de la Gabrielita,.. aquella que tocaba la guitarra.. a la luz de un farol incontinente.. Todo será carbón, pavesa, humo.. Acaso habrá un minuto vivo?.. Algún fulgor resuelto?.. Caminaremos y no caminaremos.. El regreso está hecho de piedras opalinas?.. Y la cueva ancestral? Y nuestro fuego?.. Habrá otro Prometeo? Algún Noé?.. A buena hora queremos recordar!.. Ya hemos olvidado nuestro nombre.. entre los signos de la computadora.. Y, del agua, su arpa de cristal,.. su primordial presencia.. Ya hemos olvidado.. -y el olvido es la muerte verdadera-.. el sendero del lobo,.. la flor subyugada por la luna,.. la luna misma y sus pájaros de ensueño.. Locos nos llamarán por ir hacia el origen.. Locos,.. por inventar la rueda y por labrar la tierra.. Anuncio en el periódico.. Me urge, para morir, un cuarto.. El tamaño no importa.. También me serviría una cama.. con colchón ortopédico,.. para lograr una cómoda muerte horizontal.. Necesito, obviamente, estar vivo.. para poder morirme.. Y un cuerpo.. Sí, un cuerpo.. Mejor si es cuerpo viejo.. Y una cruz de azogue.. (perdón: un espejo).. para clavar la forma de mis huesos.. Y canutero, y tinta,.. y una mano con buena caligrafía.. para escribir mi epitafio:.. Antes y después de la vida,.. siempre estuve muerto.. Para justificar mi muerte,.. solicito ver mi cara.. reflejada en mis zapatos.. Por el betún doy pago adicional.. También preciso al hijo,.. arcángel del rencor dulcificado,.. portador de una espada.. Y también una madre.. -no importa la de quién-.. con su vientre del color del olvido.. Y lo más importante:.. cuatro dedos de frente.. Ejercicios de fondo.. En algún sitio del mundo.. alguien nos ama,.. pero lo ignoramos.. No sabemos quién es.. En cada punto de la tierra.. hay un ser que ama.. y otro que ignora que lo aman.. Vivir con esta idea es suficiente.. para ser dichosos..

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