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    Archived pages: 832 . Archive date: 2014-01.

  • Title: Rueda de Chicago
    Descriptive info: Rueda de Chicago.. (Wyld, Gustavo Adolfo.. La conspiración de los espejos.. Guatemala, Artemis Edinter, Colección Ayer y Hoy, 1995).. En otras partes seguramente le dan otro nombre, pero aquí llamamos Rueda de Chicago al disco de feria que todos conocemos.. Tiene asientos colgantes, como nidos de pájaros, y gira de abajo arriba y de arriba abajo, como las ilusiones.. Antonio ha subido muchas veces a esa rodaja de luceros que es la Rueda de Chicago, pero él la llama.. Rueda de la Fortuna.. porque piensa que su movimiento simboliza el viaje de lo próspero a lo adverso, o viceversa.. Pero para que esta historia sea aceptada como verdadera, se requieren los cuatro puntos cardinales, la luna, el ocio y la dócil tarea de remontarnos a la noche en que Laura ofreció el estorbo de una cena en su casa.. El invitado inexcusable era Antonio.. Eso le había dicho Laura, pero, con su dichosa reunión, le hurtó su cercanía y la dulce intimidad que ama nuestra carne cada noche.. Sólo una vez pudo acercarse a ella.. Estaba de espaldas.. Llevaba el pelo recogido.. Antonio, aun cuando Laura se hallaba a una distancia no mayor de cinco metros, sintió el infortunio de su nave inabordable.. Ella, lejana, adamantina; él, empinado, al atisbo de su sinagoga de astros.. Durante el tiempo que Antonio permaneció en la casa, Laura le obsequió sus mejores abismos.. Su frialdad se cobró con creces el terrible tedio del esmero.. Gravitando en el limbo de sus cavilaciones, Antonio la perdió de vista y ya no pudo hallarla.. Preguntó por Laura.. Una boca tenue y piadosa le dijo que la había visto salir de prisa en compañía de su amiga Beatriz.. Asunto de mujeres, supongo , finalizó la boca.. Antonio sufrió la pendencia de la espera.. Media hora, una vida, un siglo.. Después se metió en un cuartucho, oscuro asilo para comunicar afanes.. Marcó el número de teléfono de Beatriz.. Al otro lado de la línea, la voz que sujetaba su albedrío se limitó a decirle:.. -Me quedaré aquí el resto de la noche.. - Por qué? -preguntó Antonio, imaginado algún tropiezo.. -Eso no importa.. Pasaré aquí toda la noche -dijo Laura y colgó el teléfono.. Decidido a hablarle personalmente, Antonio atravesó la sala y abandonó la casa.. Pasó frente a un sitio baldío en donde estaban instaladas dos Ruedas de Chicago, una al lado de otra, inmóviles y desiertas a esa hora de la noche.. Sustraído de su propósito de hablar con Laura, no pudo vencer el impulso de entrar, pero sí el obstáculo del cerco que demarcaba el área de las diversiones populares.. Vio un muro y, en el muro, un tablero de madera que tenía atornillada una cajita metálica, con palanqueta y controles eléctricos, de la cual partían cables y alambres que corrían, exultantes, a conectarse con los de las dos cajas secundarias instaladas al pie de cada una de las ruedas.. Juguemos, alma, juguemos , dijo Antonio, en la asunción desleal de una parodia.. Tiró hacia abajo la palanqueta de la caja maestra, y las dos ruedas, en un motín de crujidos y traquidos, comenzaron a girar verticalmente, una en sentido contrario al de la otra.. Una música trasnochada y gárrula, como de circo, acompañaba al severo dúo de maderas y engranajes.. Antonio, gracias a la lentitud con que las ruedas empezaron a moverse, logró treparse a uno de sus asientos colgantes y comenzó a mecerlo de atrás hacia delante, al tiempo que la inmensa rueca en que hilaba sus juegos infantiles, iluminada por bombillas rojas, azules, amarillas y verdes, iba cobrando más y más velocidad.. - Juguemos, alma, juguemos! -gritaba Antonio, presa de un delirio casi provinciano.. Se columpiaba de atrás hacia adelante, cada vez con más fuerza.. La rueda gemela, igualmente iluminada por bombillas de cuatro colores, giraba en sentido opuesto a la suya.. Inmerso en el desenfreno de su cuna de fierros y madera, Antonio se fue abismando en vértigo de luces movedizas.. Entre giros y balanceos profanos, el tiempo parecía lubricar con sangre las lanzas de sus horas, que no eran horas sino siglos heroicos.. El  ...   activaban el mecanismo de cada una de las ruedas erguían, con mudo alarde, su rabo indecoroso sobre las respectivas cajas: cola arriba, detención; cola abajo, marcha.. Antonio las observó con detenimiento y, en uso de una racionalidad insolente, trató de dar explicación al fenómeno.. Él había movido hacia abajo sólo el brazo de la caja maestra, pero no los que las echaban a andar directamente.. En el muro, el disimulo del tablero; en el tablero, la obesa vergüenza de una caja metálica que trataba de ocultar el desánimo de un bastoncito caído y doblegado, cuyo único orgullo era la persistente gimnasia de las partículas eléctricas.. Pero entonces quién, sin ira ni piedad, había echado a andar y detenido en forma simultánea los dos discos?.. El lugar estaba desierto.. Ahora bien, para que esta historia sea aceptada como verdadera, se requieren el ocio, la luna, el desagravio del bochorno, el golpe sin peso de la compostura, el ángel que cobra la gabela del fuego y un protagonista que vea y oiga el chisporroteo pendenciero que proviene del control maestro.. El tablero se incendia y una impertinente lumbre, que restriega su lengua enrojecida contra el muro, se va propagando por las instalaciones de la feria.. Antonio no se mueve de su sitio.. De todas formas, los tigres escarlatas de la hoguera parecen relegarlo tanto como lo hizo Laura.. Con todo, lo inquieta la posibilidad de que las llamas se extiendan hasta la casa de su amiga; pero su desazón se limita sólo a eso, porque en el fondo desea que los asistentes a la reunión ardan junto con la hojarasca de su frivolidad.. Pero el asunto no se agrava porque, como en la invención de Morel, operarios de la rueda, apagafuegos, enfermeros en ambulancias y policías en autopatrullas van emergiendo de una sombra inadvertida.. En el ajetreo de apagar las llamas, los aparecidos, al pasar frente al sitio en que permanece sentado Antonio, lo saludan con respeto y le envían, desde la cronometría de su época irreal, sus más cumplidas disculpas por tan penoso accidente.. Las llamas se han extinguido.. Antonio permanece sentado sobre el tronco, tratando de establecer qué ha ocurrido con Laura, los motivos de su salida presurosa de la casa, el tono áspero con que le habló por teléfono.. No era el incendio; tampoco ella.. Es él, preocupado por el júbilo de un viaje vertical y la amenaza de una vida horizontal.. Es él, hombre que ansía ser pájaro y pájaro que anhela ser hombre.. El vuelo y el descenso, el descenso y el vuelo.. Es él quien, en nombre de todos los hombres, consulta a una muda esfinge sobre la relación hostil o dichosa que hay entre el sueño y la vida, entre el sueño y la muerte.. ***.. Sentado sobre un tronco que nunca alcanzarán a quemar las llamas de un incendio, Tonito, el antiguo Antonio, niño mimado del amor, ve cómo dos Ruedas de Chicago arriban al pueblo con la feria.. Giran una en sentido contrario al de la otra.. Una es el tiempo que llega; la otra, el tiempo que se va.. Toda la gente del mundo, después de haber pagado su boleta, trepan a las ruedas: una persona tras otra va desfilando en fila india.. Primero, como se afronta una guerra, cada quien espera su turno; luego, suben a su asiento para gozar de la diversión exactamente el tiempo que tarda un cincel en agrietar la bruma; por último, bajan con esa cara larga que pone la certeza de una dicha pasajera.. Tonito piensa que si algún día se encuentra a su Laura, mujer hecha de cielo y tierra, de rigor y temores, no habrá de invitarla a viajar en la Rueda de la Fortuna, para que nunca se le agote la dicha de estar con ella, ni a ella la de estar con él.. Pero si acaso Laura quisiera participar en la diversión, cada uno subiría a distinta rueda, para que ambos pudieran encontrarse una y otra vez en el oblicuo transcurrir del tiempo, y verse, y saludarse, y decirse: Aquí voy, allá vas; juguemos, alma, juguemos..

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  • Title: POEMAYA
    Descriptive info: POEMAYA.. POESÍA DE LO PROPIO.. 1.. Nací mujer.. predestinada.. al llanto.. desde siempre.. bebí palabras.. sumergidas en sueños.. en mis dos países.. hubo muros que.. aún quiero derribar.. -botar piedras de siglos.. no es fácil.. para cuatro niñas.. de cinco años -.. aprendí a amar.. a las de mi piel.. de mi voz.. de mi cuerpo.. de mis lenguas.. nunca encontré.. mi camino.. lo sigo buscando.. nací mujer.. nací sola.. crecí sola.. sigo.. sola.. 2.. no siento vergüenza.. de mis lágrimas.. ellas son la rabia.. por el dolor.. de mis hermanas.. con ellas.. lavo el abuso.. de calles, cines y.. salas en claroscuro.. condeno las cadenas.. de mi casa, mi ciudad,.. mi país.. me acompañan y.. recorro.. los surcos.. de mis sueños.. levanto mis brazos.. despierto las voces.. de todas.. lloro.. con coraje.. con furia.. por Isabel, Mercedes, Zoila.. mañana lo quiero.. hacer con Paz.. ESTOY RENACIENDO.. 3.. Somos un capullo.. presto a florecer.. una fuerza blanca.. que conquista.. poco a poco.. somos el recinto.. del conflicto.. nacido en la llegada.. del extraño.. hace cinco siglos.. somos mano.. somos brecha.. somos fuerza.. somos vida.. y aquí.. nos encontramos.. en la división.. del camino.. unas vamos.. encontrando.. otras avanzando.. las más.. seguimos bajo.. la sombra.. detrás de la prisión.. la sombra del.. otro género.. del monstruo.. del todopoderoso.. sobre nuestra tierra.. tras la prisión.. de la angustia.. la desesperanza.. que extiende.. garras.. manotas.. odio.. y nos encierra.. suavemente.. en la ilusión.. del falso porvenir.. pero somos.. flores.. semilla.. árbol.. somos fruto.. somos camino.. y somos llegada.. en la nueva germinación.. y el camino.. será uno.. porque somos.. piedra.. somos paso.. pie firme.. somos el mañana.. humano.. pronto a descubrir.. somos la mujer.. que intenta.. construir.. HABLAR DE MI FANTASMA.. Espera.. Tú vendrás.. un día.. no sé qué historia.. cargarás por alforja.. yo.. tengo una oscura.. canción de amor.. por vida.. mil pobrezas.. y desórdenes.. para entregarte.. cien poemas inconclusos.. mis zandalias vivencias.. y sueños.. mis laberintos.. mi voz.. tengo una historia.. un yo.. El amor.. Lo encontré hoy.. asomó su rostro.. por la puerta.. entreabierta.. me llamó y.. corrí a sus brazos.. caminamos por las.. calles y avenidas.. de la noche.. escapamos al destello.. de los autos de.. la ciudad.. tomamos.. un café, descubriéndonos.. a través de las niñas.. de los ojos.. y terminamos diciéndonos.. adión con un beso.. Hasta siempre.. ii.. y vuelvo a mi soledad.. y recuerdo tus palabras.. y descubro que te amo.. los amores imposibles.. de ayer.. se fueron.. el amor al amor.. se esfuma.. el amor de hoy.. entra justo aquí.. al fondo, y yo.. sin enterarme.. y siento nuevamente.. y me entristece el adiós.. y una lágrima.. me notifica.. que.. VIVO.. vos.. nunca escribí.. tu nombre.. más que en.. las páginas.. - tan frágiles -.. del recuerdo.. lentamente.. creció.. llenando.. vaciando.. mi espacio.. de soledad.. árbol niño.. ala de canario.. sueño viviente.. llanto.. risa.. dolor.. conflicto.. sos vos.. tan metido.. tan lejos.. de mí.. 4.. ahí vienes.. enredado en.. copos de nube.. revueltos con lodo.. tú.. destilando ternura.. te abrazas.. a un vuelo.. de mariposa.. has serpenteado.. por mi calle.. huyendo.. amando.. este.. y otros.. mundos.. honesto.. sereno.. pequeño.. grande.. solo.. estás de nuevo.. aquí incrustado.. en mis ojos.. para encenderme.. y recordarme.. cada mañana.. que tengo alma.. respiro.. hablo y.. vuelo.. recordándome.. que las fuerzas.. terminan.. y creo que.. voy a buscarte.. aquí.. o.. en.. la.. luna.. 5.. Plural.. Me encontraste.. tendida en azahares.. de fuego.. de paso en salto.. descubríamos.. nuestros rostros.. adormecidos.. nuevos y vivos.. aquí en la.. penumbra.. de la vida.. cada célula..  ...   hoyos charcos muerte.. sus apellidos.. están entre paredes.. bajo la almohada.. en mis entrañas.. hoy.. he muerto.. y en este fondo.. de mierda.. me sobrevive.. un espectro:.. EL ALMA.. en un sueño.. se buscaban.. las palabras.. con géneros.. en su voz.. se escurrían.. agazapadas.. en un hilo.. no supieron.. encontrarse.. atravesaron.. los poros.. y se.. implantaron.. en su círculo.. de estrellas.. buscaba las palabras.. los significados.. las imágenes.. aún.. no les encuentro -.. EN COLORES.. Rebecabal.. me dio un amor inédito.. suavecitocando las esencias.. nuestras.. me enseñó el macuy sacudido.. y me deshabitaron.. los gusanos.. canta y grita.. su humanidad.. esparciéndose por todos.. inyectándosenos a gotas torrentes.. haciéndonos existencia brutal.. Rebequita.. amigamor.. dulcestrella.. canto.. estela sonrisa agua.. alegría.. maestra hermana todo.. TU.. cabes exacta.. en mi palabra.. desvelada de mentiras.. me inundas.. con tu voz.. tu risa alborota.. pájaros y mariposas.. en mis dedos.. entonces te escribo.. resuena tu eco.. en mi pecho.. me contrae toda.. y convierte en grito.. nuestro ser.. tu.. desde la rabia.. hasta la pasión.. volando en.. cada esquina de.. tu cuerpo.. el cuerpo de.. tu pueblo.. eres mi escuela.. mi refugio.. mi cielo para volar.. mi amiga.. querida.. A Carmen.. Inició goteando ideas.. entresacando savias.. me dio la vida.. envuelta en cinco.. páginas de poesía.. me encaminó a la parada.. para abordar mi propio ser.. se eternizó.. Carmentidad.. para mis pasos.. entonces fui.. por siempre soy.. w.. para vivir hoy.. y desnudarme.. de tristezas.. necesité.. la voz de.. tus ojos.. arpegiando.. junto a las.. cortinas.. de mi sentir.. he necesitado.. palabras.. que me hundieran.. en ensueños.. donde explotaran.. suaves.. gotas de alegría.. necesito.. en fin.. tu voz.. para seguir.. hacia el.. indescriptible.. futuro.. que se me viene.. construyendo.. en los.. poros de mis.. recuerdos.. amores.. certezas.. a Néstor.. tuve.. dos amigos.. uno es hoy.. amistad muerta.. el otro está muerto.. enterrado entre flores.. éste era.. eternamente bueno.. y bello.. por eso.. su vida.. no dolía.. su muerte fue oscura.. no lo lloré.. no me dio tiempo.. pero hoy que sueño su abrazo.. con todos nosotros.. los amigos.. mi amigo sabe.. que mi llanto.. es de rabia.. y le ofrendo estas manos.. llenas de futuro.. y las sonrisas infantiles.. que me heredó.. él sabe que nunca.. olvidamos.. sabremos finalmente.. armarnos del amor.. que nos dejó.. el camino que le cortaron.. mañana.. puede ser.. que en algunos meses.. me haya transformado.. definitivamente en.. mujer.. apenas siento.. una gota de sangre.. creciendo en mi.. espíritu.. dudas establecidas.. en alguna parte.. de mi cuerpo.. ha llegado.. pequeñita la conciencia.. de que la vida.. de mi vida.. con todas sus vidas.. se diluye.. destruyendo moldes.. cambiando el mundo.. 7.. MAYO.. Habrá algo.. en cada pino.. para mis sueños.. habrá musgo.. en cada espacio.. de mis venas.. habrá flores.. en cada espina.. de esperanza.. habrá.. una canción.. en cada paso.. de alma.. estará mi.. mundo crecido.. en cada una.. de ellas.. -las que son.. de ellos.. -los que viven.. 8.. canción por la vida.. esta vida que nace aquí.. no me deja tiempo.. para pensarte.. viejo odio.. esta vida que está en mi suelo.. recibiendo caricias.. de tus pies.. enredada en hebras de tu trenza.. en hilos de arcoiris güipil.. esta vida de lluvia.. aire recorriendo ligero.. nuestro cuerpo.. avivando sangre que palpita.. entre flores y yo.. esta vida de rosas marchitas.. que transforman mundos.. de pinos cipreses de cielo.. con manos y cuerpos.. en su raíz.. esta vida que vivo.. volando y soñándote.. nunca podrá morirse.. sólo.. brotar.. Página de la Literatura Guatemalteca.. Copyright 1996-2006 Juan Carlos Escobedo.. Última revisión: 26/03/06.. por..

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  • Title: Maya Cu Choc
    Descriptive info: LA RUEDA.. Maya Cu.. No hubiera querido guardar silencio;.. hubiera querido saber qué decir.. W.. Rodríguez.. Prólogo.. La rueda.. La poesía es una senda circular que parte de y llega a la intuición.. El camino es largo.. El devenir, cíclico.. El afán, desentrañador.. La ilusión, la magia de conjurar el tiempo.. En ningún momento se vislumbra el final de la jornada porque éste no existe.. Al menos en poesía.. La búsqueda de la verdad propia, del sentido primordial o de la esencia universal se diluye en la percepción de su trayecto.. La soledad es la única testigo fiel del recorrido que se emprende, no obstante vacilaciones y temores, porque se coloca siempre en el centro del circuito, guardando la misma prudente distancia, tensando aparejos cual noble domador implacable.. Esta tensión se instala en el espíritu y crea una disposición de la imaginación de la cual la imagen y la metáfora son huellas.. Señal de ese progresivo ejercicio orbital de Maya Cú es la que traza hoy en este poemario conformado alrededor de una rueda.. Una aparentemente sencilla rueda que contiene en sí misma todos las fuerzas que en ella se armonizan al establecerse una relación dialéctica por los radios, del centro hacia la circunferencia y de ésta hacia el centro.. Esta rueda personal circula en su conciencia descomponiéndose en partes de la vida de una mujer mitificada por la sociedad y desmitificada por su poesía.. Resulta significativo que el nombre de Maya está siempre adosado a conceptos inventados, a alucinaciones intelectuales como la poesía indígena.. Este marco referencial se presenta como un inocente recurso para ubicarla en su tiempo y espacio, que no es más que un insustancial lugar común del que Maya no participa.. El mito de Maya y la Maya del mito no son tales y al entendido por señas.. Lo que hay es poesía.. Expresión de un ser humano marcado por sus recuerdos, vivencias y sensaciones.. Ajena a determinismos externos, Maya es una mujer que se conduce por su propia rueda guiada tan sólo por su mandato interno y su vocación de poeta.. La tentación permanece pero su compromiso es --hasta ahora-- consigo misma.. Maya va de las partes al todo.. Inicia en la sección de la rueda que da hacia el exterior: la cara.. Allí contenido, está lo que se sufre a flor de piel, aquello por lo que se le identifica y que ella desea compartir: pedazos de una historia vuelta a armar alrededor de un círculo vicioso social, ajeno e insensible, una pena de amor no conjurada, un susurro apenas que ha escarbado la corteza para mostrar lo que va del otro lado de la rueda.. El canto, un anverso condenado a la sombra y por ello, encubridor de sentimientos recónditos como la batalla por asumir plenamente su postura de mujer y paulatinamente, la victoria sobre ese temor.. Un verso revelador, en este sentido, dice, en el primer poema de esta sección, dejo pendiente escapar del estigma de ser mujer.. Poco a poco, el yo poético va conformando dentro de sí una revolución llena de paz que no está exenta del peligro en sus ojos y el fuego de sus manos.. La voz femenina se considera nacida a los treinta años por el hecho de haber descubierto entonces sus otras magnitudes , su capacidad de crecer en tantos grados, en tantas vías , como su voluntad le guíe.. Asimismo, se sabe inspiradora de sentimientos adversos como miradas obscenas , rencores femeninos y envidias contrarrestados en la balanza por los hallazgos de sí misma, un amor y la amistad certera.. Esta transformación callada, a la sombra, madura a la mujer que abre sus poros y que devuelve a la vida incertidumbres transformadas en sonrisa.. La niña que buscaba un reino más cercano que el cuento de hadas conjura la utopía y fertiliza el aire con su aroma de baile y canto.. Más dentro, del centro mismo de su universo, brota otra sección del poemario: el eje hacia donde convergen puntuales los radios del círculo exterior.. Por diferentes caminos, la maternidad, los anhelos rotos, los sueños por quebrar, la búsqueda de identidad, llega por fin a un pequeño círculo en donde se reconoce: eslabón de una estirpe de héroes cotidianos cuya única herencia es la tenacidad y la obstinación por no darse por vencidos.. Un círculo vital que empieza con una bisabuela mítica y se cierra con una Flor de Estrella, fruto de la esperanza que insufla fragilidad y fortaleza en partes iguales a un yo poético robustecido que declara haber descubierto la verdad: que dios es mujer, curandera y madre.. Una rueda lleva, necesariamente, un lado que se desgasta, el que pisa el suelo, el que duele: se le conoce como la labor igual que la última sección en este poemario.. La rueda se desgarra aquí en temas de los que se duele el yo poético: la dignidad, la memoria, la historia, la guerra, su Guatemala inconclusa y desgarrada a quien ama y odia.. La rueda permanece como elemento indispensable en el devenir del ser humano.. Facilitadora de movimiento y de esfuerzo, en una carreta para conducirlo, en la fortuna para jugar al destino.. Inmensa, como la rueda de molino que lo nutre y diminuta, como la rueda catalina que lo esclaviza en el reloj, así es la multifacética jornada poética de Maya.. La rueda se presenta, entonces, como un símbolo del ciclo vital y de la evolución estética de Maya Cú expresado en la manifestación y la retribución de su poesía, porque ella vislumbra que la imaginación es, acaso, la única percepción por la cual puede acceder a la libertad.. Gloria Hernández Montes.. Guatemala, marzo de 2002.. La cara.. Se sorprende.. navegando en los subterfugios.. de la soledad.. su buceo.. coincide con el silencio.. recurre al escape.. obviando sus vacíos.. le abandona la palabra.. de lejos.. le pide que regrese.. se hace acompañar.. de la dulce voz de aquel.. quien no sabe.. que lo acorrala.. en el círculo de.. su sonido acústico.. se le desmorona el espíritu.. también el cuerpo.. la podredumbre.. está a punto de cercarlo.. Maldita la soledad.. yo en mi círculo.. ellas en su isla.. voy arrastrando el sensiblero en la joroba.. maldito vos.. todavía me hacés sufrir.. quiero fuerzas.. seguridad.. pero no encuentro.. de nuevo esta maldita soledad.. me atormenta y me lleva al fondo de la angustia.. del vacío de la frustración.. maldito vos.. me hundiste en tu palabra.. remueve mi historia.. mis recuerdos.. yo también llevo muchas muertes en la conciencia.. sobre todo esas.. de aquellos que al irse.. han matado un pedacito de mi alma.. Hay refugios de cartón.. en la ciudad de mi alma.. -ahí escondo.. mi intensidad-.. me contrapongo.. a tu imagen.. en un recodo.. de la nostalgia.. escondo mi sollozo.. para ver tu ausencia.. voy al reencuentro.. con mi soledad.. Mi alma vive contigo te provee la vida.. cuando fue mía pensaba en tu sombra.. en la frialdad de tu rostro y de tus manos.. y mi alma confesaba.. sus temores.. naturalmente.. se escondía en mis ojos.. en los agujeros de algún saco viejo.. o en la taza de café.. caminaba dando mil vueltas en un parque.. olvidando los quehaceres.. pensando en encontrarse con mi sombra.. mi alma.. huye del encanto escondido..  ...   del puente.. que une.. nuestra.. utopía.. fertilicemos.. el aire.. de un común aroma.. de baile y canto.. La mujer.. se acerca a un ciprés oloroso.. a invierno.. deja.. que la cobije su.. sombra.. se acomoda entre.. sus ramas.. moviéndose ambos.. al ritmo del viento.. las hojas.. dejan escapar su olor.. la mujer.. abre sus poros.. y deja también.. su olor.. en la copa del ciprés.. El eje.. Siendo virgen.. mi vientre engendró.. laberintos de muerte.. células.. que sirvieron.. al mercader de artificios.. un día de feria.. engendró una.. Flor de Estrella.. que amamanto.. enseño a caminar.. y.. llevo de la mano a mi abismo.. sobre todo.. ella me lleva.. a lo macabro.. lo divino.. de su sueño.. Amalia.. soltó mis dedos.. y se fue.. apresurada.. sin tiempo para un sueño.. ni espacio para el deseo.. siempre iba corriendo.. para procurarme.. la existencia.. su paso por mi infancia.. fue tan vago.. que apenas.. dejó su imagen.. de doméstica.. junto a aquel calzoncito.. de cuadros en algodón.. en una edad remota.. de pasos inseguros.. volvió.. a mis manos.. en otras edades.. dejándome como herencia.. una lección de.. valentía y lucha.. y Amalia vuelve.. para eternizar la ternura.. en la nieta que la trasciende.. hacia este siglo.. Rueda.. No has leído.. la línea de.. mis ojos.. yo.. metida en tu ángulo.. leía romero.. azúcar.. cera.. pétalos.. humo.. que me arrancó.. banalidades.. me llevó.. al cielo.. derritió mi cuerpo.. haciéndome vapor.. olor de sangre.. leéme entera.. transportame.. a la luz.. de todo.. nuestro misterio.. rueda.. TRECE SEMANAS.. He cambiado mis ojos.. por una ilusión.. el dolor.. se revuelve.. con la alegría.. de saberte aquí.. en la curva estirada.. de mi ternura.. la semilla.. que fuiste.. hoy es sexo.. manos.. cabeza.. desplegándose.. en mi interior.. eres mía.. nos amaremos.. nos daremos ternura.. seremos siempre nosotras.. y los demás.. Este animal insolente.. maneja mi vientre.. me exprime el hígado.. manosea mi corazón.. me convierte en su.. enemiga.. lo odio.. quiero sacármelo.. pero se ha convertido en mí.. y yo en él.. ha jugado conmigo.. toda la vida.. ha llevado y traído.. locuras y desastres.. a punto del abismo.. lo encuentro escondido.. nos vemos.. reímos.. calculamos fuerzas.. y estamos aprendiendo.. a convivir.. dentro de esta jaula.. llamada ser.. a reencontrar.. nuestro mutuo origen.. Vivo.. desanclada.. de una mitad de alma.. anduve esquivando el reojo.. y mi espíritu creció temeroso.. de mundos ajenos.. mi casa.. fue cueva que escondía.. milenios que de a poco.. fueron sorbidos en mi tarde.. me fui tostando junto a mi madre.. y me hice doblemente mujer.. cargada de vergüenza.. de culpa.. de lenguas.. en mí.. navega una doble identidad:.. soy invariablemente.. una hija más.. de este suelo.. y su historia.. a César Millahueique.. Te debo.. las ganas del regreso.. a repetir cada verbo.. hasta desnudarlo.. sacarle de cada astilla.. canciones.. de cada raíz.. estrellas.. de cada hoja.. tristezas.. te debo la necesidad.. de repasar los nombres.. en la rueca.. donde tejí óvulos.. y piel.. a una raíz:.. el círculo donde me reconozco.. Se lo dijo el Águila volando por lo bajo.. lo reveló ella.. desde la negritud.. de su luz.. antes no era.. y se empeñaba.. en descubrir caminos.. donde las tablas.. entre el maquillaje y.. la máscara.. descubrió la soledad.. ella la reveló.. se fue encontrando.. en sus dolores.. sus olores.. reconoció.. cada recoveco de.. su cuerpo.. muy a pesar.. de las otras.. la morenidad que.. la envuelve y.. le hace frágil.. sus curvas, sus líneas.. sus carencias y excesos.. todo perfecto.. puesto en el lugar exacto.. alguna mañana.. quiso convertirse en.. maniquí.. llenar de vacío.. su presencia.. una extraña.. apareció en el espejo.. se volvió.. para encontrar su hermosura.. y llevarla por las calles.. por el tiempo.. Historia.. A Eddye.. I.. Nunca he sido santa.. pero sigo siendo.. virgen.. un día de tantos.. el altísimo te envió.. te hincaste.. frente a mí.. sacaste la estola y.. el hábito.. me ordenaste.. reverenda.. y sacerdotisa.. II.. Mi entrenamiento.. fue precario:.. primero un estudiante.. tan rebelde como Cristo.. se acercaba a mí.. para rebatir la estúpida versión.. de la ciencia.. ante el fenómeno de la concepción.. luego.. sabias mujeres desfilaban.. ante un tribunal de machos.. descuartizándole su tesis.. sólo con arrancar hojitas.. de las orillas de los caminos.. fui su cómplice.. y descubrimos la verdad:.. dios es mujer, curandera y madre.. III.. Finalmente.. venís vos.. y me confesás tu pecado.. haciéndome sentir la Ungida.. la nueva Mesías.. he sido elevada.. a la categoría de pastora.. y has sido vos mi seminario.. y mi escuela de Teología.. La labor.. NACIMIENTOS.. Este ha sido uno de tantos.. entre mis nacimientos.. te vi.. me viste.. y mientras un discurso.. seguía recordándonos el dolor.. de parto muerte.. la agonía se trasladó a nuestra espalda.. y la sabemos presente.. por todos los rincones.. del tiempo.. hemos apenas adivinado.. el color de nuestro cuerpo.. pero ya conocemos.. lo amargo de.. cada empujón.. hacia nuestra muerte.. sí.. porque.. sabemos que hay dignidades.. a medio morir.. o a medio nacer.. en nosotros.. como tantas otras.. esta concepción nunca fue.. premeditada.. uno, dos encuentros.. travesuras de la memoria.. que se cansó de ser.. dejando paso.. a la mirada.. la única.. la palabra entonces sale.. en una sola corriente.. sin vestidos que la escondan.. desadornada.. empujada por la fuerza de cierto arraigo.. ha sido perpetrada la entrega.. y vos.. y yo.. nos hemos arrancado.. estos diques.. dando paso.. al esplendor de.. nuestras vacuidades.. ahora bien.. todos estos siglos.. que nos pesan.. tendrán que hacerse livianos.. no les quedará más.. que dar sangre.. a nuestro rostro.. no habrá sino un camino posible.. devolvernos.. hacia el misterio.. para nacer de nuevo.. RAZONES.. Si la memoria no me falla.. hay en mi árbol genealógico.. una madre.. abatida por.. trabajo, hambre, abandono.. algún hermano desterrado.. por padecer cierta lepra moderna.. una hija.. sobreviviendo.. a un padre ausente.. más allá.. hay dos abuelas.. cuyas bisabuelas.. parieron frutos híbridos.. quienes.. a su vez.. parieron otras frutas.. poblando.. siglo tras siglo.. este Paraíso Violado.. del otro lado del océano.. llegó un abuelo.. cuyo abuelo.. cruzó la puerta de los esclavos.. en la isla de Goré.. de ellos heredé.. la terquedad del ritmo.. aun cuando el espíritu agonice.. deberás comprender.. entonces.. lo difícil que es.. olvidar este dolor.. que nació conmigo.. como herencia familiar.. tendrás.. que sumarle además.. la rabia.. de saberme.. mujer no nacida.. amante mutilada.. arco iris abortado.. -recuerda que fui parida.. durante la guerra eterna-.. no te extrañe entonces.. si a tu pedido de.. bondad.. alegría y olvido.. respondo.. justicia.. ahora que conoces.. esta historia personal.. te pido:.. no apresures tu reacción.. o tu discurso.. detente.. escucha.. por ahí.. en algún.. espacio de vida.. corre todavía un riachuelo.. que, si lo dejas inundarte.. te convertirá.. en la continuación.. de mi cauce.. Rabia.. Te aterrás Guatemala y te das vergüenza Guatemala.. Te da miedo verte al espejo y ver tu viejo rostro.. adolescente, agrietado, herido; morenísimamente hermoso.. Te horrorizás al saberte híbrida y te lavás la cara.. Tus ojos y.. tu boca aparecen indios; te ves los rizos, y una parte de ti.. vibra tropical y negra.. Tu única certeza es este nombre que te niega y califica.. Te da vergüenza saberte violada, saberte hija del dominio.. y del ultraje, Guatemala.. Y caminás inconclusa, desgarrada.. Amándote Guate.. odiándote mala..

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  • Title: Retorno a la vasija
    Descriptive info: Retorno a la vasija.. GERARDO MALGASTA los cinco días sagrados, que marcan el fin del Calendario Ordinario, sumergido en una única angustia: la del movimiento.. Los Libros anuncian que una revelación tendrá lugar durante el último día del Ciclo.. La preocupación lo obsesionó de tal manera que cesó su andar en los cafetos de la tierra del venado.. Asaltado por la premonición, agarra el camino viejo hacia Kaminal, con un matate bajo el brazo.. Las voces enterradas tienen eco en él, llamándolo.. CECILIA CIERRA el antiguo libro de Shu Chang, que trata de los cometas.. El avión en el que viaja aterriza.. Lleva años fuera; más de diez.. Salió arrastrada por una pasión, que se enlazaba con el estudio: quería ser bailarina y coreógrafa.. Llegó a Nueva York, siendo una más de las tantas aspirantes a danzar.. Dudaron de ella, venía de un país del cual nunca habían oído hablar.. Tan pronto estuvo sobre las tablas, ganó su espacio a base de su destreza, el coraje que la hacía incendiar.. Le dieron su entrada a la Academia.. En un lapso breve, de alumna pasó a instructora.. Su paso por la cátedra fue incandescente.. Juntó un grupo de seguidoras.. Con ellas, y el prestigio adquirido, montó su primera pieza.. La diseñó en doce partes que se fragmentaban y reconstruían treinta veces, llenado el escenario con cuatro ritmos corporales distintos, simultáneos, pero coherentes.. La llamó Babilonia.. Fue un éxito.. La sala del Teatro se abarrotó con curiosos y comentaristas.. En la siguiente, coordinó el movimiento.. Ideó una danza multitudinaria que tuviera "superficie" y que ésta fuese desplazándose y cambiando acarreada por un ritmo de océano en calma.. Agregó una variante: de tanto en tanto, parejas o pequeños grupos de bailarines, se alzaban sobre el resto que los sostenían y, sobre éstos, ejecutaban un baile distinto.. En primer plano, al borde del escenario, Cecilia, alejada del resto, sola, ejecutaba una danza agonizante.. El público asistió en masa.. Hubo pleitos por, y reventa de, boletos.. La crítica fue unánime: movimiento de balanceo superó a su antecesora.. Manhattan estaba a la expectativa.. Cecilia respondió al reto presentado a tres bailarines solos en un escenario oscuro.. Jugó con la iluminación.. Por momentos, parecía que los danzantes adquirieran luz propia y, de cuando en cuando, se entrecruzaban entre sí, se eclipsaban unos a otros.. El centenar de veces que se presentó el ciclo de los Saros recibió ovaciones de pie de parte de los espectadores.. Inevitablemente, sucedió el desplome.. La coreógrafa fue demasiado lejos.. Su siguiente propuesta  ...   que la razón por la cual la anciana se hizo escultora y la razón por la que nunca sale de su casa, son una y la misma.. Cumplir la orden sagrada: capturar, fijar en el barro, a los espíritus que intentan fugarse de las sombras a través de la puerta que se abre hacia este tiempo distinto; convertirlos en esculturas y venderlos para que moren otros cuerpos, sin escapar.. Ella sabe que una de las normas que rige lo que quedó oculto es: las fiestas son cauce que se abre fuera del tiempo, propicias para rehacer lo deshecho.. Las festividades hacen que los espíritus intenten huir de las sombras donde reina el Abominable.. Su labor, entonces, es delicada.. Estar atenta para capturar a los huidos, no dejar que escape ninguno, convertir su libre forma en barro pesado.. CECILIA HA SOÑADO con puertas y máscaras.. Melvin interpretó su sueño: le ha dicho que se trata de la búsqueda de la trascendencia.. Empinada en esas palabras, la coreógrafa aplicó a una beca para el estudio de la danza en las regiones mesoamericanas.. Le fue otorgada.. Cecilia sabe que la tierra en donde dejó enterrado su ombligo, tiene un secreto guardado para ella.. Algo relacionado a la ruta del movimiento que descubrieron los ancestros.. Tomó un avión, de vuelta.. LA VIEJA TERESA ve que un espíritu joven, luciendo un cuerpo esbelto y bello, entra a su vivienda.. Lo deja estar.. Le prepara una celada.. La visitante pregunta por encargos especiales.. Que si la escultora está en capacidad de hacer máscaras dramáticas.. La Guardiana le dice que si gusta puede ver en el fondo, donde tiene algunas otras cosas más.. La curiosa acepta.. En ese momento, sin saber por qué ha llegado a esas calles, Gerardo entra a una tienda de esculturas y ve.. El tiempo se abre.. Un espacio lleno de luz.. Aullidos de coyote.. Trote de venado.. Aleteo de colibrí.. Olor a hierbamora.. Una anciana se lanza, furiosa, sobre una joven.. Recubre de barro el cuerpo hermoso, grácil.. Le lleva un par de minutos, una lucha febril.. Vence, finalmente.. La joven ya no es más; es vasija, redonda y oscura.. Gerardo ha visto.. No pronuncia palabra.. Se marcha.. Pegada a la cabeza, tiene una duda.. Se sabe dormido, dentro de una cueva, acostado en un petate, en alguna parte del camino.. Sabe que la cueva es vasija y útero a la vez.. Él está adentro.. No sabe si está siendo gestado de nuevo.. Pero siente el movimiento, como marea, alrededor de él, envolviéndolo..

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  • Title: El camino de Santiago
    Descriptive info: El camino de Santiago.. "Pero nadie, amor mío, nadie.. te verá desde su corazón en llamas,.. sufriendo como un astro herido y lejano.. Sin alba, sin flor, sin golondrina.. ".. 1.. XPIYACOC, EL AMANECER, se asoma con cautela, lánguido y titubeante, intentando ocultar su rostro detrás de una máscara de hojas, sombras y acertijos.. 2.. SANTIAGO LO VE HERIDO DE TINIEBLAS, arrastrándose hacia los rescoldos de la fogata, acurrucándose en las brasas, sumergiéndose en el fuego.. Se tensa.. Una sensación helada recorre su cuerpo.. Es una sola acción la de abrir los ojos y llevarse los brazos a la cara para protegerla del golpe que, aunque espera, no llega.. A través de sus dedos tensos descifra la oscuridad, las sombras azules, la humedad de la selva.. Apenas comienza a amanecer.. Su respiración se va normalizando.. Suspira, intentando recobrar la calma.. Las manos cubren su rostro: estaría aún allí, después de la pesadilla? Pero, y si no está, pudo una máscara haber tomado su lugar durante la noche? Las yemas de los dedos, precipitadamente, reconocen sus rasgos.. Su piel está áspera, arrugada, sucia.. Se frota los ojos para quitarse los cheles, deseando lavarse la cara con agua abundante y jabón que haga espuma, verse al espejo, rasurarse, quedar limpio de mugre, dolor y hastío.. Nota que al respirar, la camisa se le pega a la piel, húmeda de sereno y sudor.. Despertar lo golpea fríamente.. Tendrá que levantarse a juntar fuego, calentar agua para el nescafé, encender bien quedito el radio, escuchar las noticias mientras amanece, se despiertan los demás, se reanuda la marcha.. A punto de sentarse, estirar los brazos y bostezar, cuando recuerda lo que vio mientras la noche se cobijaba en él, enchamarrada bajo sus párpados.. Vio a Xpiyacoc, El Amanecer, deslizándose, dejando a su paso hilos de una sustancia oscura y viscosa, hasta llegar ahí: en ese lugar en donde acamparon por la fatiga; acurrucándose a dormir en una cicatriz de la Lacandona; en un punto sin nombre, equidistante de parte ninguna.. Había sido, Xpiyacoc, un sueño?.. Un presentimiento aterrador lo embarga.. Durante la noche, tuvo un encuentro con el trueno a media tormenta.. Se asomó con la cara sucia, hacia el tiempo improbable.. De rodillas, se desplaza con movimientos ceremoniosos - lentos, previsibles- para desbaratar el improvisado lecho de hojas de palma, sobre el que durmió.. Con la mano abierta, recorre el suelo donde descansó - lo encontró tibio- pidiéndole, con esa caricia, que perdonara su peso, que no delatara su sueño, que lo olvidara por completo.. Se ajusta el cinturón y, como colocándose un escapulario, pasa la correa del fusil sobre su cabeza.. Se voltea.. Entre las sombras, descubre a sus compañeros, jateados alrededor del fuego, aún atrapados en las redes del sueño.. Ni por qué despertarlos.. Arriesgarse a que le digan "no jodás", "andá a despertar a tu madre, cabrón", con justa razón.. Hacerlos partícipes de su premonición, de su sospecha, de lo que le fue revelado en sueños, es poner el propio cuello en la soga.. Si lo hace, sabe cuál será el curso de la reunión para evaluar la campaña, el momento de la crítica y la autocrítica.. El Comandante Benigno, con un rostro serio -a la medida de las circunstancias- pronunciará la condena por violar el sagrado reposo de los guerreros:.. - El compañero Santiago tendrá a su cargo el lavado, hervido y molido del maíz durante una semana.. - Bueno estuvo porque ni el negro Luther King despertó a su raza para decirles que había tenido un sueño - agregará, sin falta, el condenado Alfonso, para lucir su internacionalismo.. A esta altura, alentado por el Alfonso condenado y para no quedarse atrás, el compa Salvador, para recordarles que fue catequista antes de todo esto, añadirá (tratando de disfrazar la nostalgia):.. - Y qué le pasó pues, compañero? Ya se creía usted José, el soñador? No soñó vacas gordas y vacas flacas, compa Santiago?.. Salvador sosteniéndose el sombrero con la izquierda, echando la cabeza hacia atrás, soltará una risa un tanto amarga, entre dientes, apagada.. - Del árbol caído, todos hacen leña - piensa Santiago.. Conociéndolos, prefiere hacerse el desentendido.. 3.. "Pero lo sé, oscuramente.. me lo dice la sangre.. con su tímida voz,.. que muy pronto.. quedaré viudo de mundo.. 4.. ARRANCA UN PAR DE BEJUCOS.. Pone la rodilla en tierra.. Flexiona la pierna derecha a manera que ésta quede enfrente de él.. Su mirada, erguida y orgullosa, divisa en la distancia, entre las sombras y la niebla, un palo gigantesco de caoba.. Quiere, al respirar, absorber el aroma de la noche alejándose.. La postura de su cuerpo es casi solemne.. Mientras enrolla un bejuco en su bota derecha a manera de cinta, socándolo para ajustar el hule de la bota al tobillo, piensa en el magnífico caobo, en cuánto costaría una troza de esas puesta en Tenosique, en.. Una habladera, un murmullo de personas, se hace inconfundible.. Viene de su lado derecho, tras la niebla y los escobos, creciendo a cada segundo, haciéndose entendible, dejando de ser susurro para convertirse en palabras, "aquí hay un subversivo!", " aquí están los hijos de puta!", " Teniente Camacho!", " echen verga!", " Valentín, colóquese detrás de ese tronco!", " le caímos al campamento!".. Y sonidos secos de hierro chocando contra hierro, clac, clAC, CLAC y pasos, gemidos, rayos, truenos, el fuego de la batalla.. Santiago se tira al suelo.. En el aire, le quita el seguro al fusil.. Al caer, comienza a arrastrarse hacia el caobo que halló entre la niebla y las sombras.. Para llegar a él, tendrá que seguir derechito, desplazándose sin torcer el rumbo.. El ambiente se llena de aullidos desgarradores, de planetas en llamas fuera de órbita, de olor a pólvora y sorpresa.. Se rasgan las hojas y el silencio.. Se quiebran las ramas y el tiempo.. Un traslape de emociones y minutos.. Un vaivén de lo perdido y lo que queda por perder.. No quiere ni voltearse, resignado a la imposibilidad de teorizar sobre el caos.. Ya se enteraría quién se logró despertar, quién huir sin olvidar la mochila o el cinturón, quién resultaba herido y quién ya no resultaba.. Como siempre, los que quedaran vivos se reunirían en la Zona Base, se haría el recuento y santos en paz.. En dos días, esta batalla sería recuerdo.. Concentra su pensamiento, su voluntad y sus deseos en llegar al caobo, que lo atrae misteriosamente.. Su cuerpo se adhiere al suelo con una fuerza inhumana.. Al arrastrarse, más bien parece reptar como un animal maldito.. Reptar es la palabra para llamar aquello innombrable: ese lento ondular del cuerpo que aún conserva destellos de sueño, a un mismo ritmo.. El sonido que producen las hojas muertas, caídas desde las alturas como ángeles desobedientes; las plantas pequeñas apenas  ...   dé ordenes y obedecerle ciegamente.. Pero no puede obrar de otra manera.. Obedecerle es un agradecimiento porque Daniel le enseñó el arte guerrillero, es reconocer que fue su maestro, es aceptar una deuda.. Daniel guió su metamorfosis con rigor y pasión; haciéndolo servible, adaptándolo.. Los de la ciudad, siempre son torpes, ruidosos, desesperados, orgullosos.. El médico le quitó, casi por completo, el estigma de haber nacido en la urbe.. Al cabo de una década, la presencia de Daniel le recuerda que él es de otro lado, que no creció en el monte, que nunca pertenecerá a este lugar o, después de éste, a ningún otro.. - Fidel está vivo, Santiago! - le dice Daniel, acostado tras un árbol caído.. - Qué estás diciendo, Daniel?.. - Fidel no está muerto, por la gran puta! Le volaron la mandíbula, es todo! - asegura el médico, señalándolo-.. Hay que sacarlo de aquí!.. - Hay que retirarnos, Daniel! - sentencia, severo, el Mayor; desde su puesto, es imposible distinguir el rostro mutilado del herido.. Siente la mirada de Bicho, siempre preocupado por hacer lo justo, en la nuca.. - Lo puedo salvar y usted me va a ayudar, Santiago! - ordena Daniel, arrastrándose hacia el herido que, tendido boca arriba, respira con dificultad.. Al llegar el médico, le jala el pie izquierdo a Fidel para sacarlo del alcance de las balas enemigas.. Santiago distingue el sonido que produce la agónica respiración del herido, aún en medio del ruido de las metrallas.. Daniel peligra.. No voy a arriesgar a nadie más, piensa.. El Mayor grita enfurecido:.. - Retírese, Daniel! Es una orden!.. - Santiago! - recrimina el médico, negándole el cargo-.. Fidel está casi a salvo!.. - Obedézcame, por la gran puta!- concluye el Mayor Santiago, sintiendo la mirada de Bicho clavarse como un puñal en su espalda.. Volteándose para gritarle:.. - Qué chingados está viendo compañero?!.. Santiago percibe la inocencia golpeada de un Luis que se voltea y dispara, viendo hacia la nada.. Detrás de Bicho - que siempre se siente disminuido -, las siluetas alrededor de la fogata apenas se distinguen.. El Mayor, pecho a tierra, se desliza hacia el círculo de tizones y cenizas para reivindicarse ante Luis al salvar a los compañeros que se quedaron dormidos ahí.. A orillas de los rescoldos, tendidos boca arriba, dos de sus hombres permanecen inmóviles.. Al acercarse, reconoce a Lucio - por el reloj, el cincho, el pañuelo medio salido de la bolsa de la camisa- y al sub-teniente Bertín, hijo de doña Pilar.. Los mueve porque sí.. Es inútil, lo sabe.. De Lucio, ni hablar.. Bertín tiene los ojos abiertos, la mirada ausente.. Piensa que sería bueno cerrárselos, orar por él, intentar sacarlo de allí y enterrarlo cristianamente.. De pronto, en las pupilas de Bertín observa una imagen: los rescoldos de la fogata, alguien que se arrastra, que se acerca al fuego, se sumerge en él, alguien que se va extinguiendo.. De golpe, lo inunda una sensación de desesperación y arrebato.. Con un sabor amargo en la boca, apenas si le da tiempo para arrancarles, a ambos, los fusiles de las manos, negándole esa victoria al enemigo.. Hace una mueca ambigua, entre el repudio y la resignación.. Escupe.. Tan rápido como su viejo cuerpo lo permite, se arrastra hacia el caobo tierno.. - Bicho! Encárguese de este fierro! - le grita al pasar, levantándose, irguiéndose para agarrar carrera.. Luis lo ve con duda, con temor, como si aún fuese un niño, un menor, casi llorando.. El Mayor, evitando que la voz se le quiebre, ladra (entre ordenando e implorando):.. - Compañero! Qué espera para cubrirme?.. Entre las sombras de la noche que se repliega, el agua condensada en la niebla, los gritos dispersos, la respiración agonizante de Fidel, el Mayor se lanza a cruzar la lluvia de fuego que lo separa del caobo.. Agazapado, comienza a dar los primeros pasos en su ardiente Camino, el de Santiago.. 5.. QUISIERA CORRER A LA VELOCIDAD DEL TRUENO, pero es viejo ya.. Siente que cruza un puente en llamas.. Una armazón de madera en medio de la selva, en medio del tiempo.. Algo que arde, que cruje bajo sus pies, que intenta abrazarlo, consumirlo, extinguirlo.. Un Camino de fuego en un Campo de Estrellas! Ve, a cada paso, catorce jinetes cabalgando los llanos de Sintla, aldeas convertidas en combustible, los ojos abiertos de los muertos sin sepultura, herejes ardiendo en las hogueras, indígenas con uniforme guerrillero, guerreros encaminándose hacia Tierra Santa en busca de un Cádiz sagrado con el que él alguna vez brindó, los libros consumidos en la Biblioteca de la ciudad del Faro y todo - fuego, muñones, disparos, lanzas, plumas, libros, rostros- convergiendo en las aguas de un río que se tiñó de sangre en los llanos de Olintepeque.. Antes que el Mayor Santiago alcance el caobo gigantesco (del tamaño de una catedral) una ráfaga lo alcanza a él.. Desde la distancia, tendido en la tierra, respirando silencio, Daniel ve el rafagazo que decapita al Mayor; un alarido bestial desgarra su garganta.. La cabeza de Santiago, despellejándose, cae hacia atrás.. El cuerpo da un par de pasos más, antes de que sus piernas cedan y se doblen.. Cae hincado frente al caobo.. El cuello, abierto, golpea el tronco, tiñéndolo de un líquido espeso, de color bermejo.. El decapitado queda como reclinado contra el caobo, tronco contra tronco, a media altura, sin poder llegar hasta el suelo.. Los brazos, colgando a los lados; las manos que se aflojan, que sueltan los fusiles que caen sin hacer ruido alguno.. La cabeza del Mayor golpea la tierra y rueda entre el polvo hacia Daniel.. El destello de la sangre.. Los ojos del Mayor abriéndose para absorber las últimas imágenes, los últimos colores, viendo cada vez más lejano y menos propio el cuerpo, el que fuera su propio cuerpo, reclinado contra el tronco del caobo como una gamba de carne y hueso, una especie de raíz que asciende hacia las luces, una rama cuya altura está en las profundidades.. Daniel ve como si la cabeza, que rueda en tierra, estuviese metida dentro del tronco, observando la intimidad del árbol que comunica al cielo con el infierno, que absorbe las luces y las tinieblas, nutriéndose de ambas.. Y luego al bajar su vista, observando el rodar de la cabeza de Santiago, los ojos que se abren, que lo ven desde lo inexplicable, con sorpresa y horror.. En ellos, galopando, sin tiempo, las imágenes que preceden la llegada de la oscuridad, de la ceguera que produce la muerte.. Allí, como atrapada, transcurre precipitada la secuencia de una vida ajena y extraña, una mujer olvidada, una niña perdida.. Daniel ve desde afuera, en el rostro de Santiago, boquiabierto, agonizando, el pasado que se desliza y cae hacia el abismo..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: El Peso de la Sangre.. Plaza Central, Ciudad de Guatemala.. 2004..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: Quién puede olvidar las huellas?.. Caminata de la Corte de Constitución al Palacio Nacional.. Guatemala.. 2003.. Guatemala, 25 de julio de 2003 (Artistas en Guatemala/Tertulia).. El miércoles 23 de julio la artista Regina José Galindo realizó una performance en la ciudad de Guatemala.. Desde la fachada de la Corte de Constitucionalidad hacia el Palacio Nacional recorrió las calles del centro histórico con un balde lleno de sangre humana.. A cada paso Galindo remojaba sus pies para luego dejar huellas sobre el pavimento.. El permanente acto de silencio y cada pisada eran una forma de emular el sufrimiento de todas aquellas víctimas que murieron durante el conflicto armado, un gesto simbólico ante el olvido y crítica hacia la descarada pretensión del actual presidente del Congreso, Efraín Ríos Montt -el mayor genocida en la historia de este país-, de ser inscrito como candidato presidencial y optar a las próximas elecciones de noviembre.. Aun cuando la Constitución de Guatemala prohíbe a todo participante en golpes de Estado asumir este privilegio, Ríos Montt y sus seguidores, a través del  ...   contra los procesos democráticos, la integridad de civiles, la seguridad y la paz social.. Según la Asociación Civil La Cuerda, es alarmante que Ríos Montt, un funcionario público que supuestamente representa y se debe a su pueblo, y que por sus propios actos perdió en 1982 el derecho a detentar la Presidencia de esta nación, ahora se exima públicamente de toda culpa por cualquier reacción de sus seguidores, tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de rechazar su inscripción como candidato.. El momento recuerda las palabras de Antonio Gramci: Lo viejo está muriendo y lo nuevo aún no ha nacido; en el interregno surge una gran diversidad de síntomas enfermizos.. A través de la divulgación de las imágenes de la performance de Regina Galindo, la comunidad de artistas en Guatemala nos unimos para contrarrestar los síntomas enfermizos del general y sus seguidores y expresar nuestro rechazo a los actos violentos encabezados por el ex golpista.. Por la paz y la democracia.. Mensaje enviado por Moisés Barrios.. [email protected].. Video performance proporcionado por www.. karaandrade..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: Angelina.. 1 mes vestida de doméstica.. 2002..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: Recorte por la Línea.. (con la colaboración del Dr.. Billy Spence).. Primer Festival de Arte Corporal.. Caracas, Venezuela.. 2005..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: Himenoplastia.. Colectiva Cinismo.. Contexto..

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  • Title: Regina José Galindo
    Descriptive info: Performance: Boda Galindo-Herrera.. Comunicarte e Invitados.. Casa Santo Domingo..

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